viernes, 24 de agosto de 2018

Moscas a cañonazos

La plaga colaborativa llega a los guías

La plaga colaborativa llega a los guías


La "ejemplar" Comunidad Valenciana, -recordemos todos los encausados y encarcelados que han pasado por allí-, acaba de anunciar una multa de 600.000 euros a una mujer que enseñaba su pueblo, Vilafamés, que además tiene toda la pinta de ser un engendro, a unos guiris ignotos y presuntos ignorantes, sin tener el título que da derecho a ello.

Ya sabemos que los guías oficiales son todos muy cultos, declaran a Hacienda escrupulosamente propinas y mordidas a recepcionistas de hotel, taxistas, restauradores y otros "intermediarios financiero-turísticos" y que realizan a la perfección su trabajo.

Ya sabemos que la economía colaborativa es un invento para crear puestos de trabajo falsos, en precario, mal remunerados, que se escaquean de sus obligaciones fiscales y de paso hacen ricos a las plataformas informáticas que los sustentan, incluidas multinacionales como AirBnB valorada en bolsa en alrededor de 30.000 millones de dólares.

Ya sabemos que los guías profesionales o colaborativos con sus grupos bovinos tras el paraguas, son un incordio para nativos y visitantes, máxime si llevan micrófono y afean y congestionan las ciudades, museos, bares, restaurantes y otros puntos de peregrinación de guiris.

Pero se han pasado Ximo Puig y sus secuaces. Ya decía Machado que las moscas eran muy, muy pesadas, pero de eso a 600.000 euros para haceros unas risas y pagaros una francachela a costa de la pobre parada que se lo monta en Guruwalk, hay un abismo. Un poquito de porfavor...

Inevitables golosas, 
que ni labráis como abejas, 
ni brilláis cual mariposas; 
pequeñitas, revoltosas, 
vosotras, amigas viejas, 
me evocáis todas las cosas.