viernes, 20 de julio de 2018

Ryanair avasalla

El loucostismo contra la Europa más ramplona

El loucostismo contra la Europa más ramplona


25 de julio, puesta al día

De avasallar al matonismo más clasico: La aerolínea amenaza con despidos, cierres y traslado de sus sedes a Polonia, suponemos que a Auschwitz, quizá.

No es que se crea que la Unión Europea valga para algo, además de vender productos alemanes a todo el que pueda pagarlos, es que su política exterior es inexistente; de defensa común, raquítica y de derechos, cobarde y temblorosa, y no han podido garantizar esos mismos derechos a trabajadores, pasajeros, contribuyentes y ciudadanos en general de la mayor aerolínea europea. 

Nunca se han respetado los derechos de los viajeros, sin indemnizaciones ni compensaciones por retrasos o suspensiones, tras una primera fase en que solo faltaba escupir al cliente cuando embarcaba, suavizada luego por razones de marketing.

Nunca se han respetado los derechos de los trabajadores, ni sindicales, ni de las propias condiciones de trabajo que rozaban el esclavismo.

Solo se han amparado en precios ridículos, subvencionados en la mayoría de las ocasiones por ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas que soltaban la pasta para conseguir vuelos a aeropuertos estrambóticos vía impuestos a los ciudadanos que ni siquiera volaban en esa aerolínea.

Pero, hoy en día, con eso basta. Millones de europeos han volado empotrados en sus asientos, humillados en sus derechos y menoscabados en su dignidad, mientras un "selecto" grupo de politicastros nos hablaba de derechos sindicales, populares y de desfavorecidos, callando a cambio de un billete por unos pocos euros. O quizá algo más por debajo de la mesa.

Para mayor escarnio, hemos tenido que aguantar a un payaso, el CEO O'Leary prorrumpiendo en disparates ofensivos y parodias que harían enrojecer de vergüenza al más trapacero de los presentadores de Tele5.

Hoy arrostran una huelga en plena operación salida de vacaciones que va a afectar gravemente a cientos de miles de pasajeros. Y se esperan más y más serias en un futuro cercano, mientras O'Leary se compra una mansión de 10 millones de euros en Mallorca como insulto adicional.

Europa calla, el gobierno del Partido Sanchista no rechista apenas, mientras las autoridades comunitarias otorgan carta blanca a la aerolínea irlandesa para continuar con sus tropelías mientras multa a Google por hacerlo bien -aunque abusando quizá de su posición hegemónica-, y ser los más listos del barrio.

El loucostismo triunfa de la mano del populismo, aupado en los "me gusta" de Internet y las fake news, las celebrities, el pelotazo y demás quincalla espiritual escondida tras un spanglish de teleserie. 

Algunos llevamos años denunciando Ryanair y sus políticas contra viento y marea. El tiempo nos da la razón, pero la realidad avasalla, es decir, convierte a la gran mayoría en vasallos de estos nuevos señores feudales de horca y cuchillo. Digitales, por supuesto.