lunes, 18 de junio de 2018

El viaje ha muerto, viva el turismo

La masificación mata el viaje, el selfie la fotografía

La masificación mata el viaje, el selfie la fotografía


Fernando Sánchez Alonso publicaba el pasado viernes en El País, una pieza sobre la muerte del viaje, ahogado por el lowcostismo, el selfie, los cruceros y los viajeros Benidorm Style que no podemos resistirnos a reproducir. No hace falta que lo tachen de elitista, porque Tele5, Eurovisión, La Sexta y sus tertulias truchas, Supervivientes y demás basura para el espíritu, en el hipotético caso que alguien encuentra tal cosa entre los restos de Masterchef, han arrasado con la vida inteligente y solo sirven Pordioseros Viajeros o intelectuales, por no nombrar a los que seguimos reivindicando el síndrome de Stendhal.

Léanlo, lo suscribimos de pe a quién sabe, porque ya nadie puede viajar en avión sin removerse en el asiento de pura incomodidad. Si es que acaso puede revolverse algo, para luego participar en la ceremonia del selfie en cualquier destino amazocotado del planeta. Aquellos a los que llegan los aviones. Vade retro.