viernes, 11 de mayo de 2018

Globalia vende dinosaurio (por poco dinero, oiga)

La agencia con 1000 oficinas perderá diez millones


Globalia y la familia Hidalgo saben que el modelo de Halcón Viajes está obsoleto y tiene fecha de caducidad. Ni el flamante Serrahima ni el CEO hijo, ni nadie, puede levantar esa losa pesada cual dinosaurio y condenada a desaparecer. Ya ha salido a la luz que sus dueños la venden al peor postor incluso y que buscan desesperadamente un incauto o un reformador radical del modelo una vez comprada por unos pocos euros. La anterior flag ship de la calle Princesa de Madrid, que ha ido mermando de tamaño y personal con los años, echó el cierre hace pocas semanas, en rigurosa exclusiva y adelanto de lo que va a pasar en no pocas oficinas.

En línea con ejercicios anteriores Halcón tiene previsto perder este año unos diez millones de euros y el patriarca no quiere ni ver la puerta de una oficina desde que fracasó estrepitosamente su operación de franquiciar los peores puntos para que sus trabajadores o algún incauto pertinaz se hiciera cargo del muerto.

Halcón lleva años encadenando elevadas pérdidas, siendo en el último trienio la agencia española con peores resultados, pese a a ser la que más puntos de venta cuenta, con alrededor de mil.

Desde 2012 han pasado por la dirección cuatro personas,  Fernando García Rascón, Jesús Juárez, Chema Hoyos, y finalmente Carmen López Pintor.

La nueva directora, de la tendencia de la hijísima, se devana la cabeza para ver si pueden hacer una operación de aggiornamiento en la línea de B the Travel Band o Brand o como se diga en ese spanglish que en este país de monolingüistas con dificultades triunfa en los másters de la URJC. Incluso piensan en la posibilidad de hacer de las oficinas tiendas de venta de cualquier clase de artículos, seguros, telecos, regalos...

Pero su mayor ilusión es vender... toda la red. Empezaron deshaciéndose de la sección portuguesa y Latitudes al grupo Barceló por unos ridículos 5,5 y 4 millones respectivamente.

Para colmo las agencias de fuera de la casa encuentran grandes dificultades para operar con Travelplan, el mayorista de Globalia. Aducen que emiten inmediatamente con 100% de gastos, que no se ponen al teléfono, que cometen errores de principiantes, que en muchas ocasiones tienen que tirar de burofax para dejar constancia de los errores y mala praxis.

Mientras Air Europa sigue su camino sin que el horizonte se vea despejado en esta época de viajes masivos y aviación low cost, lastrada por 1000 oficinas antidiluvianas. 

Ya no hay chinos, ni salida a bolsa, ni operaciones espectaculares ni palmaditas con Maduro. Rumores de venta, y chascarrillos delirantes del cocodrilo de O'Leary compadreando con Hidalgo Jr.