domingo, 18 de febrero de 2018

El soborno como cultural shock

Daño irreparable, ignorancia supina

Daño irreparable, ignorancia supina


El dueño del imperio de hoteles Riu, flamante poseedor del mamotreto del Edificio España en Madrid, conseguido a base de (¿de qué?) torear al jefe de la construcción de Podemos en el ayuntamiento, José Manuel Calvo, a los chinos de Wanda y no menos peliagudo, a Trini el de Baraka,  un "conseguidor" murciano que ya había sido condenado por estafa en Bolsa, fue detenido en Miami y compareció esposado ante el juez por un presunto delito de cohecho.

"No he hecho nada impropio" alega, pero en un correo afirma ante sus dificultades de remodelar su hotel de Miami, que "deberíamos haber seguido sobornando", tras haber dado un trato de favor al funcionario responsable de la inspección a base de invitaciones, paquetes a precio de chollo, suites y otras prodigalidades. Todo presuntísimo, por supuesto.

Estados Unidos no es España, tendrían que haberle advertido. Allí un chalado asesina a 17 jóvenes porque estaba irritado -con un fusil de asalto comprado legalmente aunque no pueda conseguir una cerveza en base a su edad-, otro gana la presidencia del país, el Ku Klux Klan campa a sus anchas, Putin se hace colega de Trump... pero los sobornos a los funcionarios públicos están muy mal vistos.

Se llama "cultural shock" y lo conocen muy bien los empresarios que hacen negocios en Japón por ejemplo. 

Luis Riu lo desconoce. Por muy cosmopolita que se crea. Y acaba saliendo en los papeles esposado. 

Luis sé fuerte, como diría nuestro eximio presidente.