jueves, 25 de enero de 2018

Venecia, Barcelona y otros agujeros negros

Lista de destinos donde no ir. (Y otros donde sí)

Algunos destinos donde no ir. (Y otros que sí)


Hace muchos, muchos años, en una galaxia muy lejana, el que firma dirigía una librería de viajes en Madrid. Una tarde de julio un viajero en potencia me pidió consejo sobre un lugar al que viajar en que no hubiera nadie. Móstoles a las cinco en punto de la tarde, contestamos impertérritos y a la par los dos mancebos del establecimiento.

Hoy son miles los lugares a los que no viajar por masificados, cosificados, intoxicados y cultural y socialmente deteriorados. CNN travel acaba de publicar la lista de doce que ameritan NO VIAJAR, encabezados por Venecia, la campeona del timo a los pobres japoneses que pagan 1143 euros por un chuletón de perro sin rechistar y sin sacar la katana.

Pero también aparece Barcelona, con sus 34 millones de turistas en 2016, y los periodistas aconsejan no frecuentar Las Ramblas y en lugar de la capital de la sardana y la sangría-fentanilo, elegir Valencia. Se ve que los muchachos de la CNN no conocen a sus líderes locales.

Le siguen Dubrovnick, más atestada si cabe desde que salió en Juego de Truños; Santorini petada de cruceristas, una especie en peligro de proliferación; Cinque Terre en Italia, con los guiris rebosando por los acantilados.

Monumentos como el Taj Mahal, un agujero negro de enorme belleza donde abundan los tortolitos haciéndose selfies con el guía de por medio; Machu Pichu un lugar en el que las sanadoras-sacerdotisas argentinas compiten con los chamanes locales de baja intensidad ladrones de carteras. 

Y más: las Islas Galápagos con el el fantasma de Darwin llorando la involución humana, la ladera del Everest por el lado nepalí, más transitada y llena de basura que la Ruta del Cares; la isla de Skye  en la que los ingleses, ahora disfrazados de hooligans, siguen miccionando sobre los escoceses  y la plácida Bhutan con unas "tasas" de 200 dólares diarios que, sin embargo, no persuaden a los guiris de dejar en paz a sus habitantes.

Faltan muchos sitios, Palma, Donosti, París, Bruselas por razones obvias de poder tropezarnos al Puchi...

Definitivamente, Móstoles a las cinco de la tarde en julio es un horror, pero sigue sin haber casi nadie... Hoy nos inclinaríamos por Marina D'Or haciendo Froilán de guía. 

O el pueblecico, pero esto mejor no decírselo a nadie no vaya a ser que nos levanten otro mamotreto...