martes, 3 de octubre de 2017

Malos tiempos para las Monarquías

Monarch quiebra, el low cost produce monstruos


Tras la gigantesca chapuza de Ryanair y las estúpidas (como siempre) declaraciones del payaso O'Leary sobre el "lío de los pilotos", otra de las grandes compañías aéreas low cost Monarch, quiebra y deja tirados a 110.000 turistas amantes de lo barato. Y de España, por supuesto, en un gran número, con doce aeropuertos afectados por la maxi repatriación,, en busca de la triple ese: sun, sand and sangría (de botellón).

Cada vez tenía más pasajeros y cada vez perdía más dinero, como en el chiste de los guipuzkoanos que bajan a Pamplona a vender manzanas por menos precio del que las compraban: "Ya te dije Patxi que teníamos que traer dos camiones".

La devaluación de la libra, Brexit mediante, también les ha supuesto un vaya palo (sic) en el coste de los aparatos y el queroseno que se paga en dólares.

Pero las turbulencias amenazan a un estilo de transporte que ha revolucionado el panorama en el mundo de la mano de Internet y la digitalización y que tiene que tropezar indefectiblemente con la cruda realidad económica, la insostenibilidad, la masificación rampante y el cambio climático.