martes, 19 de septiembre de 2017

Zas, en toda la boca O'Leary

Norwegian se toma la venganza


El bocachancla de O'Leary, el mejor CEO de Dublin en lo que a aviación se refiere, no tuvo empacho en declarar que a Norwegian le quedaban dos telediarios y eso con suerte... hace pocos días.

La venganza se toma en frio, o en caliente, que también tiene su gracia. El payaso irlandés de la línea aérea basura por excelencia, ese que amarga los viajes incluso de todos aquellos que ahorran en el trayecto lo que luego se gastan en alcoholes de dudosa procedencia, no ha tenido más remedio que cancelar miles de vuelos porque no tiene pilotos, por mucho que quiera decir que no había calculado, -él, el rey de los agravios a sus trabajadores-, las vacaciones de sus semi esclavos.

Norwegian no ha tardado en reivindicar que en realidad le había birlado cientos de pilotos descontentos, al igual que a Vueling, la otra aerolínea basura por excelencia, que se habían pasado a sus filas, y por eso ha dejado a miles de clientes en tierra.

Lo que está en juego es la madre de todas las batallas aéreas, el low cost transantlántico, el área más rentable de la aviación mundial y todos avizoran la batalla.

Pero los viajeros low cost, casi un oxímoron, ya están acostumbrados a tragar con todo. Acabarán pagando por volar con O'Leary, dándoles la matraca en el asiento de al lado.