lunes, 25 de septiembre de 2017

Pies de barro... colaborativos

Los impulsores del turismo masivo tropiezan

Los impulsores del turismo masivo tropiezan


A Uber le acaban de retirar la licencia en Londres, al menos temporalmente y como escarmiento ante una aplicación que permitía a sus conductores esquivar los controles policiales en una ciudad asediada por el terrorismo yihadista y sus impulsores del Golfo. Veremos a ver si la recupera. Pero como dice hoy el New York Times, la compañía hace más dinero en algunas ciudades como transportista de comida que de pasajeros.

Ryanair, ha perdido 800 pilotos ahora que la crisis ha acabado (sic) por lo menos en el sector aéreo, tras maltratar con saña a sus conductores aéreos que encuentran mejores condiciones en otras compañías, sobre todo de las monarquías petroleras del Golfo y en competidores menos agresivos contra sus trabajadores como Norwegian.

El turismo masivo ha crecido de la mano de las aerolíneas basura, el transporte no reglado ni regulado y de los alojamientos alegales, particularmente AirBnB muchos de ellos auténticas infraviviendas que ahora se alquilan sin control alguno sobre sus inquilinos. ¿Llegará el día en que los luchadores de la libertad islámica (el oxímoron perfecto) los utilicen como alojamientos y bases operativas, dada su falta de control?

La contestación al turismo masivo alcanza nuevos límites en islas y capitales arrasadas en verano, Palma, Venecia, Barcelona, Ámsterdam, Berlín... ¿Empieza el fin de una era?