viernes, 26 de mayo de 2017

El turista desnudo

Turista McDonald's con spa incluido
Los viernes, un poco de relax

Turista McDonal's con spa incluido


“Viajar nunca es fácil. Los contratiempos y el aburrimiento, los enlaces perdidos y las horas vacías son el precio que hay que pagar para dejar nuestra vida real y entrar en una vida ficticia.”

Un libro apasionante ahora que el turismo se ha convertido en una actividad depredadora y masificada, tan del gusto de Taleb Rifai de la OMT y su escudera Ana Botella.

El autor recorre Dubai, las islas Andamán, Tailandia, Bali y finalmente Papúa Nueva Guinea, donde el título alcanza su doble sentido.

Una obra profundamente descreída y tan melancólica como los Tristes Trópicos de Lévi Strauss y tan lúcida como las obras de Margaret Mead, porque “para ser un buen viajero hay que ser antropólogo”. Y claro, tener algún interés más que la comida, las piedras, los museos… y los spas.

“La exclusividad para masas, sea en spas o en complejos turísticos en general, se basa en un principio fundamental: hacer que el cliente se crea que está disfrutando en exclusiva de unos placeres propios de la realeza cuando en realidad lo están procesando a toda velocidad por una cinta transportadora levemente hedonista.”