lunes, 27 de marzo de 2017

La auténtica Marca España: L+T

La burbuja vuelve a hincharse


¿Cómo es posible que la burbuja inmobiliaria vuelva a hincharse si el crédito no fluye, los salarios siguen igual de bajos ahora luchando además contra la inflación y quedan más de 350.000 casas sin vender?

Los expertos citan varias razones: el alquiler turístico ilegal que hace que los precios se estén disparando en Madrid y Barcelona sobre todo, pero también en ciudades turísticas como Cádiz, Granada, Málaga, y Baleares. El dinero negro procedente de la economía sumergida, un 25% del PIB según cálculos realistas, que encuentra acomodo en ventas que afloran un 30% en B del valor real de las compras y un refugio para la inversión que no ofrecen los productos financieros sin riesgo, prácticamente desaparecidos del mercado.

Y es que alquilar a guiris es un chollo, un 66% más rentable que estudiantes y trabajadores, que además, pueden dejar impagados y prolongar sus estancias hasta un máximo de seis meses sin consecuencias. Valencia en Fallas, ese espectáculo dantesco sólo apto para chinos, valencianos y amantes de la pólvora y la paella de bote, ha cerrado con lleno total en este tipo de alojamientos con un precio medio de 127 euros día.

Mientras Uber se tambalea por sus disputas internas, su mala gestión y peor marketing, AirBnB y similares continúan la batalla a través de sus lobbies y sus jefes de prensa para frenar a los ayuntamientos de las principales ciudades turísticas que les han puesto la proa, Barcelona, Palma, Cádiz y últimamente Madrid por boca de su convidada de piedra (pómez) la alcaldesa Carmena. 

Como aseguran desde la AEHM, la patronal hotelera de Madrid, en base a un informe de Exceltur, el número de viviendas de alquiler de uso turístico en Madrid se ha incrementado un 100% en un año, pasando de las 10.000 registradas en 2015 a más de 20.000 en 2016. Además, dicha entidad añade que más del 50% de la oferta de esta modalidad de alojamiento está sin registrar, lo que implica un vacío legal en múltiples aspectos.

El movimiento antiturístico que está generando el encarecimiento rampante de los alquileres apenas despunta en determinados barrios pero el gobierno se preocupa. Tanto que el plan que está diseñando el Ministro Nadal, contempla cinco prioridades: la creación de nuevos productos y destinos; la apuesta por el viajero de China y Rusia; la no subida del IVA turístico; una ofensiva contra la turismofobia, y una regulación estatal para el alquiler vacacional, según lo declarado en distintos foros.

No se puede permitir la turismofobia, pronto la declararán un delito de odio, que atenta contra la verdadera naturaleza secular del desarrollo español: L+T es decir Ladrillo más Turistas. Y olvidémosnos de zarandajas tecnológicas.