viernes, 18 de noviembre de 2016

El leopardo cansado de las multitudes

El Kilimanjaro, atestado
Los viernes, un poco de relax

El Kilimanjaro, atestado


Subir el mayor monte de África puede antojarse una aventura al alcance de todos porque no hace falta especiales habilidades montañeras ni de escalada para coronarlo. Pero en esa circunstancia radica precisamente el desencanto de que las rutas más populares de ascensión se hayan convertido en un circo que hagan renegar del viaje a muchos viajeros que llegan a Tanzania sobre todo por ese motivo.

Lo cuenta Morgan Trimble en The Guardian explicando cuidadosamente las seis rutas de ascensión, algunas tan populares que se les ha bautizado como Coca Cola y Whiskey.

La más atractiva y solitaria, el mejor modo de disfrutar la experiencia para los que no son meros cazadores de cumbres, selfies y marcas, es, claro, la más larga, por lo que resulta más cara, pero desde el punto de vista del autor la denominada Circuito Norte, amerita sobradamente el precio y el esfuerzo por los paisajes, las vistas sobre el Parque Amboseli, la aclimatación y la relativa soledad.

Y también tiene que ver la estación. Al contrario que todas las guías que recomiendan enero-febrero y agosto-septiembre, cuando las rutas están atestadas, el autor se inclina por los periodos justo antes de las lluvias, marzo y octubre.

El resto de la historia en The Guardian: How to climb the Kilimanjaro without the crowds

El leopardo que subió al monte inspirado por la curiosidad que describió Hemingway está cansado de multitudes en busca de emociones low cost y sin ni pizca de su curiosidad.

Circuitos de subida al Kilimanjaro