miércoles, 7 de septiembre de 2016

Menos hielo, más idiotas

El paso del Noroeste abierto a cruceristas

El Paso del Noroeste para cruceristas


El cambio climático ha hecho que el paso del Noroeste, de Alaska a Groenlandia y luego , cómo no, a Estados Unidos, está libre para la navegación para cruceros, esa maldición del siglo XXI que amenaza con destruir Venecia o el Ártico. 

La enorme contaminación de dióxido de carbono que vierte el buque contribuye poderosamente al deshielo del Ártico que precisamente ha abierto a la navegación para cruceristas, a 20.000 euros el viaje, la ruta del Noroeste inaugurada por Amundsen con enormes dificultades hace casi dos siglos.

Pero si hoy las medidas tomadas son cuidadosas ante, por ejemplo, un posible derrame de petróleo, la proliferación de estos cruceros hará bajar las defensas y las precauciones. 

No es que importe demasiado la suerte que corran quienes viajan sin importarles la vida del planeta y las consecuencias para sus habitantes más conscientes, pero sí importa la naturaleza y el frágil ecosistema de la zona y las vidas valiosas, estas sí, de la tripulación y personal de servicio.