domingo, 10 de julio de 2016

viernes, 8 de julio de 2016

No lo fotografíes, píntalo

Sketchers
Los viernes, un poco de relax

Recordando los cuadernos de los primeros viajeros


En esta era de fotografía infinita y de selfies abrumadores que no interesan más que al autor y eso presuntamente, Lonely Planet nos invita a volver a las acuarelas, al lapiz y al papel o, en todo caso, al Sketchpad u otras aplicaciones informáticas de dibujo.

De esa habilidad y de un grupo de personas adictas ha surgido un movimiento de sketchers urbanos que hasta han elaborado un manifiesto en el que, entre otras cosas, abogan por la autenticidad de sus escenas.

Claro que, por ejemplo, hay que tener nervios de acero para ponerse a dibujar en algunas circunstancias, por ejemplo cuando Vueling se toma a pitorreo los derechos de sus clientes, mientras sus directivos se hacen un selfie, pongamos por caso, el día que cobran sus bonus.



dibus

martes, 5 de julio de 2016

Mi cliente me escupe lo normal

Mi cliente me escupe lo normal
Alex Cruz, el ex presidente impertérrito 

Vueling superada, sus directivos impertérritos


Si los directivos de una compañía sufriesen en sus carnes, es decir en sus millonarias remuneraciones, los frutos de su incompetencia, o bien no anunciarían miles de plazas sabiendo que no son capaces de operarlas, o dimitirían de inmediato.

Hoy aparecen trabajadores de los sindicatos de Vueling pidiendo a los indignados clientes de la compañía que no paguen con ellos su bien merecida furia. 

Vueling apenas pone un robot en sus servicios de humillación al cliente o les ofrecen 20 euros para que se callen y no den más la lata. 

Mientras prosiguen las cancelaciones, retrasos y pérdidas de vuelos por parte de sus clientes que ven cómo nadie les hace el menor caso.

AESA publica en su web un texto mediante el que informa que las reclamaciones a Vueling y que si no responde ya veremos.

En un país que vota corruptos y recompensa a los políticos más sinvergüenzas en las zonas donde más se lo han llevado crudo, pensando quizá que también los votantes tienen capacidad de hacer tres cuartos de lo mismo, a nadie debe extrañar que Vueling y sus adláteres haya juzgado esa postura como una bula para hacer lo que le venga en gana.

Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otra media docena...

lunes, 4 de julio de 2016

Barcelona en la senda de Nápoles

La ley del embudo del ayuntamiento 


El ayuntamiento de Barcelona tiene una doble vara de medir según sus intereses políticos. Lleva adelante una campaña de tolerancia cero, son sus propias palabras, contra los apartamentos turísticos desregulados a los que ha amenazado recientemente con multas desde 30.000 a 600.000 euros si siguen anunciando pisos sin licencia para operar como tales. Para ello quiere aplicar a rajatabla la Ley de Turismo de la Generalitat en vez de la del Derecho a la Vivienda. La ley de Turismo contempla sanciones que oscilan entre la cuantía ya señalada en caso de infracciones muy graves, como la reincidencia.

No obstante y pese a las multas impuestas no hay registro alguno de multas efectivamente cobradas.

Y del otro lado del embudo y rozando la prevaricación la alcaldesa de Barcelona tolera y ampara la proliferación de las mafias dedicadas al comercio ilegal de mercancía falsificada, es decir a los manteros, que pueden llegar a los 800 en determinadas zonas céntricas de la ciudad. Después de haber tolerado la proliferación y haberles amparado incluso contra la propia policía municipal, ahora reconoce con cinismo su impotencia ante el fenómeno. Los comerciantes, restauradores y asociaciones de vecinos difundieron un contundente manifiesto que denuncia la “pasividad municipal”, critica el “buenismo ingenuo” de Colau para abordar el problema y amenaza con movilizaciones. Por ahora descartan la insumisión fiscal. 

Conocedores del fenómeno de la ciudad de Nápoles, controlada por la Mafia y con cientos de miles de inmigrantes ilegales vendiendo mercancía falsificada no dejan de denunciar que Barcelona sigue el mismo modelo. El de Nápoles, pero también el de la extinta Pompeya.

Vueling y la marca Cataluña

La ultra low cost estalla en verano

Fomento abre expediente a Vueling


Lo barato acaba saliendo caro, que se lo digan a la aerolínea ultra low cost, la catalana Vueling,  y sobre todo a sus clientes que impotentes por los retrasos, cancelaciones y pérdidas de conexiones se desahogan en Twitter. Es parte de la marca España, como decía esta semana el New York Times acerca del Canal de Panamá y su posible colapso por una conjunción de factores que puede acabar en tragedia.

La razón es sencilla: la planificación de la campaña de este año en que se ha apostado por un número redondo de 400 rutas, no se puede llevar a cabo ni con la plantilla de pilotos actual ni con la flota de la que dispone la compañía.

A eso hay que unir la incompetencia de sus cuadros directivos, un colectivo de pilotos y ATP's hartos de presión y malas condiciones que rozan el trabajo a reglamento, huelgas de controladores en países vecinos, mala planificación y ambición desmedida de su nueva cúpula por cumplir unos objetivos absolutamente desbocados, tras la salida de Alex Cruz, -a quienes muchos responsabilizan de este caos- a British Airways

Resultado, pandemónium en el aeropuerto de El Prat, vuelos suspendidos, retrasos de horas, pérdida de conexiones, vacaciones arruinadas. Y luego la forma de resolver las crisis trufadas de falta de información, prepotencia, etc.

No vale pedir excusas, esto no es Gran Hermano. ¿O sí? Alguien tendría que pedir responsabilidades, pero cómo, si en Barcelona hay una alcaldesa que permite y alienta las mafias de manteros en la ciudad mientras los comerciantes que pagan impuestos se miran atónitos y ese mismo ayuntamiento carga contra los apartamentos turísticos por falta de regulación.

Es la marca Cataluña. Igual de mala que la española, pero con burbujas.

Vueling en El Mundo Today

viernes, 1 de julio de 2016

Viajes de la inocencia

Una escritora gringa en las cortes de la vieja Europa
Los viernes, un poco de relax

Una escritora -gringa- en las cortes de la vieja Europa


La editorial La línea del Horizonte, especializada en viajes más o menos ilustrados, que nace del espíritu de Pilar Rubio, periodista y directora de la librería Altaïr de Madrid ya cerrada, publica un interesante libro de la escritora Edith Warton, famosa por su libro La edad de la inocencia, si es que ese periodo llega alguna vez a existir en el viaje a ninguna parte del ser humano. Quizá hasta que al niño (o niña) le salen dientes, aquellas cinco diminutas ferocidades.

Dice la editorial...
A comienzos del XX el viaje a Europa era un género tan popular como desgastado. Lo que aporta Edith Wharton es ímpetu y gozo, horror a los caminos trillados, una mirada perspicaz y un bagaje intelectual asombroso. Vida, arte y escritura se alían para contrarrestar los angostos interiores de Vieja Nueva York o La edad de la inocencia, su mundo, al que contrapuso la exaltación del horizonte inabarcable. Más información...

Tiempo de verano, tiempo de lecturas.

Del viaje como arte, Edith Warton, Traducción Teresa Gómez Reus, Ana Eiroa y Patricia Fra, Editorial La línea del Horizonte, Madrid 2016, 272 págs, 22 € papel, 7,50 € en digital