viernes, 24 de junio de 2016

Diez sitios para aprender yoga en India

Yoga un placebo saludable
Los viernes, un poco de relax (y de yoga)

Yoga un placebo saludable, un viaje inolvidable


The Guardian, el mejor periódico del mundo a juicio de quien firma, nos trae esta vez los diez mejores ashram de la India donde practicar el yoga, una disciplina que en Occidente se ciñe casi exclusivamente a posturas físicas pero que en India incluye mucha meditación, respiración, limpiezas y otras disciplinas que para el no devoto pueden ser tediosas, repetitivas, algo falsarias unas, y tremendamente interesantes otras, sobre todo su medicina tradicional, el ayurveda.

Hay que tener en cuenta que no son hoteles de lujo, aunque haya varios hoteles de lujo que impartan yoga, y que el autor del reportaje original, Deepti Kapoor, ha tenido muy en cuenta la relación calidad precio. También se debe ser consciente de que el sentido del tiempo de la India es muy relajado al entrar en contacto con ellos y que a menudo la limpieza y la comida dejan mucho que desear para los estándares occidentales. Y que no hay cerveza y les encantan repetir mantras como posesos...

Bihar School of Yoga, Munger, Bihar. Auténtico, se trabaja mucho y no solo en los ejercicios, sino también en limpiar patios y letrinas; es muy caluroso en verano. Sólo para auténticos devotos.

Purple Valley, Assagao, Goa El antiguo paraíso hippie surfista de los 80 transformado ahora en resort para rusos, pero que alberga algunos centros de yoga pegaditos al Índico como este, que ofrece buena relación calidad-precio-comodidad.

Exclusivas Ramiro: también damos clase de yoga

Kaivalyadhama Ashram, Lonavala, Maharashtra
Buen clima en una colina, entre Mumbay y Pune; auténtico pero no fundamentalista, dispone de aire acondicionado y alojó al mismísimo Ghandi, el alma pura. 

Al sur de  India y al cargo de un gurú de reconocido prestigio de nombre enrevesado, Krishnamacharya, tiene fama de ser muy estricto y exige un mes completo. Al menos de pago.

Himalayan Iyengar Yoga Centre, Dharamkot, Himachal Pradesh & Arambol, Goa
Otro en Goa. Proporciona aprendizaje para futuros profesores de yoga, algo que se echa en falta por estas latitudes donde cualquier discípulo lejano del vendepeines profesional con nombre de famosa inmobiliaria madrileña, cobra un dineral por sus pretendidas enseñanzas y posturas ancestrales.

Phool Chatti, Rishikesh, Uttarakhand. A orillas del Ganges, imparte cursos de siete días y permite a las parejas dormir juntas y arrimarse. También incluye baños en el contaminado río sagrado, ojo. 

Mysore Mandala, Mysore, Karnataka. Tranquilo, de estándares occidentales sin perder autenticidad, armonioso y bien decorado, también instruye en ayurveda, la medicina tradicional hindú. 

Omkarananda Patanjali Yoga Kendra, Rishikesh, Uttarakhand. También a orillas del Ganges, en Rishikesh, está dirigido por un suizo nacionalizado indio. Se imparten clases diarias sin registro previo y sin ningún tipo de certificación. 
El segundo animal sagrado indio

International Center for Yoga Education and Research, Puducherry, Tamil Nadu. Quizá el más clásico, famoso por su curso inmersivo de seis meses, tremendamente selectivo, con un año previo de clases a distancia antes de poder ser admitido entre los diez afortunados. 

The Yoga House, Mumbai, Maharashtra & Varanasi, Uttar Pradesh. Uno de los más sofisticados, del que los más hipsters pensarán que es poco "autentico", pero con extraordinaria comida vegetariana. Acaba de abrir sucursal en Vanarasi, una de las cinco ciudades sagradas del mundo, junto con La Meca, Jerusalem, Roma y Las Vegas, esta última  en calidad de ciudad sagrada del capitalismo. 

Unas vacaciones diferentes... aunque sin alcohol es difícil llamarlas vacaciones.
Ommmmmmmmmmmm