lunes, 9 de mayo de 2016

Juntos en el mismo barco, pero no revueltos

Barcos con apartados para ricos

Barcos con apartados para ricos


Puestos a buscar tendencias siempre nos encontramos con las mismas, aunque varíen levemente. Los ricos, nuevos o no, más o menos horteras, siempre tratan de diferenciarse del resto de los mortales. Y lo hacen con lo único que tienen, su dinero.

Según publica el New York Times Norwegian Cruise Line en su flamante crucero Escape ha habilitado una zona especial para ricos, 275 sobre un pasaje total de 4200 cruceristas, que pagan alrededor de 30.000 dólares mientras la "plebe" desembolsa 4000.

 La llaman The Haven, el paraíso, con detalles como mayordomo privado las 24 horas, reservas de los mejores asientos para espectáculos, desembarque prioritario, spas y piscinas de lujo totalmente privadas, cubiertas al amparo de las vistas de los pobretones...

Royal Caribbean, que pronto lanzará su propia súper clase, Royal Genie, ha habilitado un complejo especial en Labadee, Haiti, para sus turistas, y dentro de este, un reducto privado para los más ricos, para una doble discriminación. No mezclarse con los nativos ni con los turistas en perraje, como dicen los mexicanos.

Es como ver el mismo programa basura de Tele5, solo que unos en pantalla gigante de plasma 4K y otros en un televisor normal.

Es decir como en el Titanic pero actualizado, sin rejas -metálicas- entre clases. Todo para tratar de aparentar, porque como todo el mundo sabe, los cruceristas por muy apartados que vayan no dejan de ser una especie de pelaje común, alojados en un Benidorm flotante, y los auténticos ricos navegan en sus propios yates.