jueves, 28 de abril de 2016

Si me necesitas no silbes

La batalla del transporte

La batalla del transporte


El sector del taxi está que arde. La multinacional Daimler Benz, sí la de Mercedes y otras hierbas, está arrasando con su app My Taxi, que ofrece unas promociones y descuentos casi insuperables para sus competidores, la mayoría aplicaciones vinculadas al sector del taxi y sus organizaciones profesionales. 

Uber y Cabify, cuentan ambas con chóferes profesionales porque en España el intento de Uber de contar con conductores sin ninguna carga para la empresa fue desmontado en los tribunales. Una forma de trabajar, todos autónomos, todos por negro, patrocinada especialmente por el TTIP que patrocina por Europa estos días el presidente Obama.

Y la misma Daimler Benz es la que sostiene Car2go, la empresa favorita del ayuntamiento podemita en Madrid, que acaba de ampliar su red de coches eléctricos alquilables por minuto, dado su gran éxito y anuncia su expansión, probablemente en Barcelona.

Blablacar va haciendo su agosto a la chita callando, y el resto de las empresas colaborativas, llámense desreguladas, realizan espléndidas cajas con sus  crecientes y abultadas comisiones.

Algo se mueve en el transporte y muy deprisa. Y ya no hace falta silbar para que un vehículo te lleve del punto A al punto B, o del capitalismo salvaje al capitalismo silvestre, con una breve parada en forma de espejismo en el siglo XX.

Como dicen los hipsters, ¡Genial!