miércoles, 13 de abril de 2016

Ryanair revela su (nueva) tercera clase

Años viajando en tercera sin saberlo

Años viajando en perraje sin saberlo


La aerolínea ultra low cost va como un tiro a pesar de las restricciones que el terrorismo islámico impone a los vuelos intraeuropeos. Dobla casi a Vueling en viajeros y su política de tratar a patadas a los clientes cautivos les ha dado tan buenos réditos que han pensado en reeditar la tercera clase, esa que en Renfe te rompía la espalda al arrancar el convoy. A sus ganancias ha contribuido no poco  el ahorro que les ha proporcionado la bajada del petróleo, alrededor de 400 millones anuales.

Para resumir, tenemos primera clase, business plus, segunda, leisure plus, y la estándar, lo que los mexicanos llaman perraje y nosotros tercera. También van a unificar las tarifas de equipaje, que hemos descubierto ahora que ¡eran 108!, a apenas media docena.

Asimismo nos regalarán vuelos gratis cada doce, en realidad un regalo envenenado, como el segundo premio de un viaje a Polonia que consiste en pasar más días que en el primero en cualquiera de las ciudades de los siniestros Hermanos Kazynski.

O'Leary ha descubierto ahora que es mejor cobrar por cualquier cosa que prohibirla, eso que llaman los anglosajones los ancillary services, léase cobrar hasta por respirar, parking, maleta, ensaimada, espacio para las piernas, etcétera...

Y desde aquí felicitamos al CEO de la simpática línea aérea por el premio que ha obtenido su caballo en el Gran National. Podría inaugurar la nueva temporada parafraseando el antiguo eslogan de Iberia: Ryanair, donde mi caballo recibe mejores atenciones que usted. ¡Donde va a parar!