miércoles, 30 de marzo de 2016

El misterio de la torre embrujada. Y de Globalia

Reforma de Plaza España sin torre

Reforma de Plaza España... sin torre


El ayuntamiento de Madrid acaba de hacer público que 26.961 madrileños (y madrileñas) han votado sobre la reforma de Plaza España y alrededores. De ellos, 16.985, el 63%, votó a favor de una reforma peatonalizadora, que restringe coches, suprime el paso elevado de Bailén y pretende conectar la plaza con la Casa de Campo y parque del Oeste. Se opusieron 7.279 madrileños (y madrileñas), el 27%, el resto no sabe. Y el otro resto de madrileños  (y madrileñas), 2.734.323 según el INE, o no se han enterado de la vaina o no han querido participar.

Lo que no han dicho los participantes es de dónde saldrá el dinero, aproximadamente unos 90 millones de euros según cálculos de la anterior alcaldesa. 

El edificio España, edificio franquista
La película en Delgada Línea Roja
Tampoco nadie se ha pronunciado sobre el futuro del Edificio España, ese gran plató de cine desaprovechado, que sigue vacío y en el limbo de los chinos, un lugar donde ellos se encuentran muy a gusto, parecido a uno de sus espectaculares escaparates de sus afamados bazares y no saben, no contestan, venden pero no compran o viceversa. 

Carmena dice que se quedan, pero puede rectificar diez o doce veces al mes. En el proyecto Botella, los dueños de los grandes edificios de alrededor de la plaza pagarían la mayor parte de la reforma. Ahora, ¿quién sabe?

Por cierto, el otro gran grupo chino, HNA, que iba a comprar una importante aunque minoritaria parte de Globalia anda desaparecido y nadie sabe nada al respecto ante la próxima reunión de socios a celebrar el 14 de abril en Mallorca bajo la mirada adusta de su presidente.

Los chinos siempre han sido unos maestros negociando.