miércoles, 2 de marzo de 2016

AENA, dividendos versus aeropuertos ruinosos

Dividendos para el Estado

El Estado recibirá 207 millones de euros en dividendo


La salida a Bolsa de Aena no estuvo exenta de polémica, tanto por su oportunidad, por la política de establecimiento de tasas a la medida y por su valoración. 

A ella concurrieron sobre todo grandes corporaciones financieras y merodeadores habituales de gangas en los parqués mundiales, incluido el Estado Español, que conserva un 51% de las acciones.

Esto le ha permitido recibir unos jugosos dividendos de 207 millones de euros este año, sobre unos beneficios de 833 millones, lo que significa un 75% más que el año pasado.

El incremento de beneficios se debe a la bajada del precio del petróleo que ha hecho incrementar vuelos y número de pasajeros que pagan unas tasas que todo el mundo sigue considerando desorbitadas. En los últimos diez años las tasas subieron un 90% en los principales aeropuertos de Europa, mientras los precios de los vuelos bajaron en ese mismo periodo un 20%.

A pesar de la presión de la CNMC,  AENA se resiste a bajar las tasas todos lo que debería y solo las bajará de forma insignificante, un 1,9% en 2016.

Así, no es de extrañar que el monopolio estatal sobre las tasas se beneficie de su alto coste con tales suculentos dividendos. Con ese dinero tendrá que hacer frente al coste de las infraestructuras ruinosas que florecieron al calor de la burbuja y cuyos mayores ejemplos son el aeropuerto de Castellón y Ciudad Real, junto con Burgos, donde cada pasajero cuesta al estado 226 euros.