miércoles, 20 de enero de 2016

Ni Francia, ni Alemania ni los "colaborativos" en Fitur 2016

Abre Fitur 2016 más viejuno que nunca

Abre Fitur, más viejuna que nunca


En medio de un clamor de las fanfarrias, presidida por la cara de amargado de Soria y de un Mariano Rajoy desahuciado en el Foro Exceltur, de las clamorosas ausencias y de las estentóreas presencias, de la jibarización ( de 100.000 metros cuadrados de 2008 a los 57.000 este año, de 13.300 firmas a poco más de 9.500), de la testimonial presencia de operadores de otros países que no sean españoles o latinoamericanos, de los esfuerzos de Taleb Rifai, presidente de la OMT, por alegranos el día, de la catarata de declaraciones grandilocuentes, de los atentados terroristas por todo el globo que no hacen más que llenar nuestras playas, Fitur abre sus puertas hoy.

Y lo hace sin prestar atención ni en sus foros ni en su anoréxica agenda de actos a los grandes temas, a saber:

  • Incremento del número de turistas, descenso del gasto por turista. 68 millones de visitantes en 2015, con una bajada del 2,1% real del gasto por turista según el Banco de España. En 2015 se gastarón 741 euros por visitante, frente a los 756 del año pasado y los 1.064 de 2001.


  • Incremento salvaje de la competencia desleal y la economía desregulada. La alcaldía de Barcelona acaba de cerrar cerca de 400 pisos ilegales en la ciudad, la mayoría inscritos y ofertados en la multinacional AirBnB. Uber está congelada por orden judicial y Bla, Bla Car está pendiente de una demanda de la patronal de autobuses.


  • Regulación de los flujos turísticos, ya sea mediante tasas o números clausus de cruceros y desincentivación de vuelos subvencionados como los de Ryanair y otras low cost a aeropuertos de segundo orden.


  • Conservación y sostenibilidad del litoral, amenazado por la renovación del parque hotelero obsoleto, de mano de las grandes socimis y sus ventajas fiscales.

Echaremos de menos a Milagrosa Martínez en el siempre bajo sospecha stand valenciano y nos alegraremos de la presencia de la torturada Burkina Faso, con el venerado fantasma de Thomas Sankara al frente, de vuelta al no menos fantasmal pabellón de África, Oriente Medio y Asia. 

Por cierto, el servidor de Fitur ha estado caído buena parte de la mañana. Es la mejor fotografía de una Feria anclada en el pasado.