lunes, 11 de enero de 2016

Fitur 2016, vuelve mundo jurásico

Abre Fitur el 20 de enero

Abre la castiza feria en Madrid el 20 de enero


Tras el lavado de cara que supuso echar a Álvarez del Manzano y su cuadrilla de apalancados y tras la operación limpieza, aunque estén pendientes de juicio algunas irregularidades y corruptelas que se han producido en el certamen en el seno de la Gurtel y Valencia, vuelve a abrir sus puertas una feria que muchos califican de inútil y que merma en cada edición.

A pesar de una de las tradiciones, Fiturtech, que aparte de presentar aplicaciones que nadie usa y discutir sobre el futuro del turismo de sol y playa con gente entrada en años cuya última innovación fue la happy hour de los bares, pocos se plantean el futuro de estas ferias mastodónticas en la era de lo digital, sobre todo en una actividad que es la reina de Internet y del comercio electrónico. 

No hay más que echar un vistazo a su página web para que se deshinchen las ganas de acudir incluso a los más encallecidos degustadores de productos típicos de la gastronomía patria. 

Ya no se producen masivas invitaciones a langostinos y percebes según la longitud y latitud de origen del stand, ya no hay fiestas exteriores en discotecas de segunda fila que acaban al amanecer; hay menos cara de resaca en las mañanas de pabellones desolados poblados únicamente por azafatas de sonrisa de plástico. Ya no se imprimen decenas de miles de folletos que acaban inundando las papeleras del Metro de la estación de Campo de las Naciones. Y el desfile de autoridades se verá este año mermado por el juicio que acaba de empezar en Mallorca.

La feria habla casi únicamente español con un pabellón destinado a los países latinoamericanos, tres a España y dos donde se extienden con muchísimos claros el resto del mundo.

Tres días para profesionales y el fin de semana para visitantes, a 9 eurazos la entrada, con las tradicionales y algo casposas "quedadas", gymkanas y taller de fotografía. 

Echaremos de menos a Milagrosa Martinez, ex consejera de Turismo valenciana, que parece la reencarnación en femenino de Manuel Fraga, y que reconocía no sabía lo que era Fitur cuando paseaba para inaugurar su pabellón.