miércoles, 16 de diciembre de 2015

Las franquicias son el mando de la TV

Las agencias de viaje en picado

Las agencias de viaje en picado


Las franquicias se asemejan al funcionamiento del mando a distancia de la televisión. Su manejo produce placer y beneficios al dueño del mismo y perjudica e irrita al resto de espectadores.

Cada día se puede encontrar en la prensa noticias ominosas sobre las grandes franquicias, sobre todo hostelería. Son un excelente negocio para el franquiciador, y normalmente una ruina para el franquiciado, cuyo primer requisito es no saber absolutamente nada del sector en que va a invertir sus ahorros, su indemnización o, en muchos casos los de sus padres.

Las agencias pasaron su época dorada durante los años de la burbuja inmobiliaria, cuando llegaron a ser 12.000, la mayor cifra por habitante de Europa en un país sin ninguna tradición viajera. Entonces las franquicias suponían una supuesta buena alternativa para los hijos descarriados, los malos estudiantes y las segundas oportunidades. No requerían grandes inversiones, apenas unos cuantos ordenadores y algo de mobiliario tipo Ikea, el franquiciador te daba el producto casi masticado y tenían más glamour que una peluquería, un negocio similar.

Desde entonces y según un informe recién elaborado por Tormo Asociados, no han hecho más que cerrar y disminuir su facturación, un 11,8% menos, apenas 738 millones este año. Y también disminuye la inversión, el 5,8%, a la par que su número de trabajadores. De las 8.577 personas que trabajaban en 2014 se ha pasado a 8.346 este 2015, un 2,68% menos.

Una agencia franquiciada factura en promedio alrededor de 270.000 euros y tiene tres trabajadores. Si el margen bruto es muy difícil que supere el 8%, el resultado es la ruina total para el franquiciado-primo modelo, que tiene que pagar además de todos sus gastos corrientes, cánones, royalties, publicidad, y vender en condiciones draconianas y en muchos casos en exclusiva, los productos del franquiciador.

El ser humano es escasamente racional, como van a demostrar los resultados del 20D con el registrador de la propiedad gallego de nuevo en cabeza. Luego no nos extrañemos de que haya 2746 personas, casi 500 menos que el año anterior, que tengan franquicia abierta en un negocio del que apenas saben nada y que camina a su rabiosa especialización y segmentación. Y que haya 20 franquiciadores que se froten las manos. 

Por eso estaba tan contento Hidalgo cuando quería convertir en franquiciados a los trabajadores de su obsoleta red de agencias, sobre todo los que daban las mayores pérdidas.

Y del caso de Vibo... mejor ni hablamos. Eso queda para los manuales del fiasco y el oprobio patrio. O sea, algunos peldaños por debajo del caso del narcotráfico en el barco Juan Sebastián Elcano, buque insignia de la marca España.

Post Scriptum


El CEO de Wamos José Manuel Muriel, auténtico mago del capitalismo, ha decidido abrir de su bolsillo 40 nuevas franquicias de Nautalia, tras el estrepitoso naufragio de la operación anterior que del objetivo inicial de abrir 100 tiendas franquiciadas, sólo logró persuadir a 20 personas para que así lo hicieran...