viernes, 4 de diciembre de 2015

Caminando con canguros

En Australia y de cabeza
Los viernes, un poco de relax

En Australia y de cabeza


“La idea que tenía Howe del ejercicio físico era beber de pie.”

Ya sabemos que los australianos son raros y además andan todo el día cabeza abajo. Eso, los que llegaron como penados, -por delitos tales como comerse un pastel del amo teniendo hambre por ejemplo-, porque los aborígenes, los auténticos australianos, no existen. Ni siquiera el talentoso autor, Bill Bryson, se atreve con ello. Le mete un capítulo muy breve al asunto y reconoce que es un tema del que nadie quiere hablar y muy pocos leer.

El libro de Bryson es lo que debe ser un libro de viajes: divertido y que dé verdaderas ganas de ir al país. O de no ir en absoluto. En este caso invita a ir a los que posean un cierto espíritu para vagar por el territorio más desolado, el Outback, lo más parecido a la nada.

También dan ganas de conocer a los australianos sobrevenidos, por su naturalidad, simpatía y llaneza. Todos los que conozco, incluido mi monitor de esquí de fondo son así. Aunque tras unas horas con los esquíes puestos le odies desde el fondo del corazón. También me descubrió el lago Toba, en Sumatra, y por eso le he perdonado lo del esquí de fondo en la sierra pobre madrileña, que es como correr el Tour en una bicicleta estática.

Y no sigo. Disfruten del libro y del autor, ahora que estrenan la película Un paseo por el bosque, de Robert Redford (botoximizado) y Nick Nolte. Con que sea un 50% menos divertida que el libro original, ya me conformaría. Y viajen a Australia si pueden…
Claro que pueden, este libro sólo cuesta 6 euros y pico en digital.
Buen viaje.

En las antípodas, Bill Bryson, traducción de Esther Roig,  Ed. RBA,  2010 Barcelona, 320 págs, 22 euros, 6,64 euros en formato electrónico.