jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Un ministerio de turismo?

Hasta el momento solo los sindicatos lo reclaman


Soria vete ya, entonan todos los colectivos afectados, es decir, todo el mundo. A Isabel Borrego ni la nombran, porque su nombre da mala suerte, después de una no gestión realmente calamitosa. 

El ministro de las eléctricas y las petroleras culmina la suya con la mayor quiebra en ciernes de la historia, la de las renovables Abengoa tras intentar cobrarnos el aire que respiramos. Veremos dónde acaba, pero las puertas giratorias le deparan un asiento en cualquier empresa que elija, desde Volswagen hasta ACS, dada su benevolencia, por no hablar en otros términos. Sólo su arrogancia ha sido mayor que su ignorancia. A Florentino se olvidó defenderle, como a Benítez, en su última rueda de prensa por su inestimable apoyo en el proyecto Castor.

Por el turismo no ha hecho más que mirar desde el tendido cómo subía el número de visitantes y bajaban los ingresos por turista, mientras no dejaban de airear las cifras de las subidas de ingresos absolutas. Es decir, cada día más turismo low cost.

Los sindicatos denuncian sin que nadie les haga caso, -casi nadie les hace caso ya-, el aumento de los beneficios, el estancamiento de los salarios y del empleo y la precariedad. Hablaron hace unos días de "auténtico dumping social" en el turismo español. Y reclamaron un ministerio del ramo, de una actividad que se lleva más del 11% del PIB. Son los únicos por ahora en solicitar un ministerio, debate que tuvo algo de eco en los medios a mediados de mayo de 2014

En 2009, la media de personas que estaban dadas de alta en cualquiera de las tres actividades ligadas al turismo (hostelería, restauración y agencias de viaje) era de 1,91 millones;seis años después, esa cifra ha subido “tan solo” un 10%, hasta los 2,10 millones, frente al 30% de las llegadas de turistas extranjeros y el 40% veces menos que los ingresos, decía Carlos Molina en Cinco Días.

Los partidos, enfrascados en las payasadas de televisión, -cantan, bailan, gallean, hablan de fútbol y se ríen mucho...- no dicen nada al respecto, como de tantas cosas. 

Ni de un posible ministerio, ni del IVA turístico, ni de la economía desregulada que los lobbys llaman colaborativa, ni de las tasas turísticas, ni del turismo sostenible. Ni de casi nada...