lunes, 30 de noviembre de 2015

Deber de asistencia, peligro de ruina

La directiva de la UE de viajes combinados

La directiva de la UE amenaza a las agencias


Ya está aprobada la nueva directiva de la Unión Europea que regula los viajes combinados que entrará en vigor en un par de años largos, y no gusta nada a las agencias, particularmente a las españolas, sobre todo a las independientes con menos músculo financiero.

El punto más conflictivo es el deber de asistencia a sus clientes, lo que les llevaría a tener que sufragar a sus pax tres noches adicionales de hotel de las mismas características que el contratado en caso de catástrofes naturales, terremotos, tsunamis, erupción de un volcán, o huelga. Nadie se atreve a preguntar por los atentados terroristas ahora que están tan frescos los de París, Túnez y Egipto.

Otro de los grandes inconvenientes que ven los intermediarios, son los cambios de precio, muy perjudicados por la UE. Sólo podrán cambiarse cuando se produzcan cambios en los precios de los combustibles, tasas, impuestos o cambios significativos en divisas. Pero si estos cambios superan el 8% el viajero puede anular su viaje sin costos de cancelación.

Y más obligaciones, esta vez sobre repatriaciones, garantizadas por un fondo creado ad hoc, o por servicios no prestados, una reclamación de las organizaciones de consumidores desde hace tiempo. Las compañías aseguradoras se frotan las manos y ya han empezado a ofrecer a las agencias pólizas que cubran estas contingencias.

En definitiva, más cargas para las agencia, algunas muy razonables y otras no tanto y exigencia de mayor solvencia financiera, lo que tiene que llevar indefectiblemente a grandes redes o agrupaciones de las independientes. 

Para que no se produzca una situación como en plena burbuja, cuando las 13.000 agencias de viajes españolas, atendían cada una a 3500 habitantes, frente a los 8000 de los muy viajeros alemanes o 16.5000 en Francia. Hoy en España se cuentan alrtededor de 5000 agencias que atienden cada una, con esa mentira estadística que son las medias, a 5700 posibles clientes.

Y es que no se pueden abrir agencias como si fueran peluquerías, pero tampoco se puede regular y coartar el sector con leyes miopes dictadas desde el corazón burócrata de Europa.