viernes, 25 de septiembre de 2015

Nautalia quiere hacerse pija

La moda de las flagship stores en el barrio Salamanca


Todas quieren abrir buque insignia. Y por supuesto en la milla de oro madrileña, los alrededores de Serrano, donde desde el franquismo se agolpa el pijerío patrio que empezó con las zapatos Castellano y el Mini y sigue hoy en día con el Mini (renovado) y los mocasines sin calcetines incluso en invierno.

Primero fue De Viaje, la apuesta de los Entrecanales y del pionero de las guías de viaje, Miguel Briongos, en un enorme local que le sale gratis, o casi, en la mejor manzana de Serrano y donde su librería merma día a día, conforme crece la sección de ropa estilo Indiana Jones en su faceta hipster.

Luego Pangea que adecenta todavía su sede, el antiguo cine Cid Campeador, -no podía llamarse de otra manera en el barrio de Salamanca-, para abrir un "nuevo concepto de tienda tipo Ikea"  de la mano de Javier Botín y otros ilustres financieros.

Y finalmente Nautalia, como informa hoy Hosteltur, ya resueltos sus líos accionariales, y con menos glamour que los anteriores, de rancio abolengo, aunque su padrino, el grupo suizo de capital riesgo Springwater, no tiene menos dinero en la cartera. Dinero suizo, del que no huele, venga de donde venga.