martes, 18 de agosto de 2015

El turismo en el punto de mira

Bangkok objetivo global

Bangkok, objetivo global


Todavía no está clara la autoría ni los motivos del último atentado terrorista en la capital de Tailandia, pero todo parece señalar a los sospechosos habituales, los islamistas o islámicos, tanto da. 

El país tiene un frente abierto con ellos en el sur, y para contradecir esa imagen de osito de peluche que tienen los budistas, tanto aquí como, -mucho más-, en Sri Lanka, estos se han lanzado a una escalada de represión de lo diferente que en Bangkok ha podido tener que ver con la masacre. Y va a significar un mazazo contra la industria cada vez más global del turismo.

Al igual que Túnez se trata de uno de esos países tibios, algo exóticos pero no mucho, de atractivo controlado, ni poco ni mucho para su colada, cierta imagen de seguridad y equilibrio, que reciben millones de turistas perfectamente domesticados, con sed de exotismo, pero nunca de aventura. Y obtiene un buen caudal de divisas, alrededor de 40.000 millones de dólares por sus 20 millones de visitantes del año pasado, 120.000 españoles, una cifra estabilizada. Está muy cerca de China, como antes, en su despegue turístico, estaba muy cerca de Vietnam y ofrecía sexo, drogas y relax a los estresados soldados estadounidenses.

Pero el tema es que el turismo parece haberse situado en el centro de la diana del terrorismo islámico. Proporciona visibilidad, propaganda, golpea la economía del país agredido, son atentados sencillos de realizar por indiscriminados y más si lo realizan suicidas empeñados en conocer lo antes posible las 70 vírgenes de su paraíso. Y esto puede dar un vuelco al turismo, sobre todo al barato y masivo, que ahora se llama low cost, para hacer que disminuya y sobre todo se dirija a países del primer mundo, más seguros. 

Ese movimiento ya ha empezado entre las élites, veremos a ver cómo cuaja entre la sufrida clase media turística.