miércoles, 12 de agosto de 2015

Cognazo Car

Confebús denuncia a Bla, Bla, Car

Confebús denuncia a Bla Bla Car por competencia desleal


La patronal de los autobuses, Confebús, ha denunciado por competencia desleal al operador de viajes compartidos Bla Bla Car, por medio de sus dos empresas Comuto Iberia y Comuto SA, por incumplir las normas reguladoras y de gestión de transporte entre particulares. Utilizan una plataforma tecnológica, dicen, para evitar cumplir con las leyes y la normativa reguladora española.

Solicitan cerrar la web impidiendo la prestación del servicio, por el que la multinacional francesa se embolsa unas jugosas comisiones que oscilan entre el 10% y el 13% y cobran por adelantado al viajero y luego le abonarán al finalizar el servicio al conductor y además, que se impida a los particulares ejercer su actividad cobrando. Un viaje Madrid-Almería en temporada alta sale por 30 euros el trayecto, un poco más barato que el tren en segunda clase, 40 euros, y más caro que el autobús, 28 euros.

Por supuesto la multinacional ha puesto el grito en el cielo, se ha rasgado las vestiduras, ha afirmado que ellos son más verdes que Greenpeace y Equo juntos, casi  casi una ONG, que en realidad velan por el medio ambiente y la economía de los desfavorecidos de la Tierra y bla, bla, bla...

El que esto firma utilizó una sola vez la plataforma en sus comienzos y juró no volver a hacerlo. Entendió por qué se llama Bla, Bla Car, el dueño del vehículo se creyó en el derecho de no dejar de hablar en todo el recorrido, (5 horas), salió una hora tarde y condujo como le vino en gana saltándose las normas legales de tráfico en cuanto a velocidad se refiere. 

Si como afirman además los franceses, presentes en 14 países y con sólo 10 trabajadores, por lo que no pueden echar mano a la muletilla habitual de la creación de empleo, se trata de hacer nuevas amistades, uno le sugeriría que establecieran una nueva red social tipo Meetic o Match, que no pusiera en peligro sin la debida regulación legal la vida y sobre todo los oídos de los sufridos viajeros.