miércoles, 22 de julio de 2015

Cuba ¡qué linda va a ser Cuba!

Los grandes hoteleros españoles carecen de estrategia

Los grandes hoteleros españoles carecen de estrategia


Todo el mundo mira a Cuba ahora que el proceso de deshielo entre la isla y Estados Unidos es ya una realidad. Sobre todo los hoteleros españoles que siempre han mantenido su apuesta por el país, aun en los tiempos más duros y que no tienen muy clara su estrategia ahora que las grandes cadenas del mundo se aprestan por saciar el hambre de los estadounidenses por la isla, su maravilloso patio de vacaciones hasta 1959.

El primero que se ha formado en la cola de inversores de la nueva situación ha sido Matutes, el virrey de Ibiza, merced a sus excelentes contactos internacionales de cuando fue ministro de Exteriores de Aznar. Balearia, su naviera, ya tiene licencia para operar entre Miami y la isla. También Iberia se ha apresurado a reestablecer la frecuencia Madrid Habana, después del regalazo que le hizo a Hidalgo y su niña bonita Air Europa.

Iberostar, Be Live, Barceló, Meliá... poseedores de más del 50% de las camas del país, balbucean generalidades y deslizan lugares comunes sobre el prometedor futuro cubano y sus intereses, sobre todo cuando los Castro desparezcan de escena físicamente y el bloqueo, -que requerirá una operación más delicada de ingeniería diplomática-, afloje la tenaza.

Pero carecen por el momento de una hoja de ruta, en parte porque Obama está jugando con audacia sus años de "pato cojo", es decir sin capacidad de reelección, en base a sus poderes ejecutivos, desdeñando su minoría en Congreso y Senado, y en parte porque nunca han sido muy dados a la planificación. Prometen eso sí, aprovechar la oportunidad de la apertura y reforzar sus inversiones, bla, bla, bla... pero nadie ha valorado la progresión geométrica que puede experimentar la llegada de turistas a la isla más bonita del Caribe, a 90 millas de la mayor potencia mundial, con una población ansiosa de futuro y muy bien formada.

Soria, el ministro del ramo, qué ramo no importa, consiguió no decir nada de importancia en su reciente visita a Cuba, lo cual tiene bastante mérito vista la situación, pero es que debe estar ya pensando en su futuro como miembro de algunos consejos de administración en empresas de energía.

Lo que está claro es que la avalancha se aproxima, que va a ser atronadora y más rápida de lo que se piensa y el que dude o no tenga muy claros sus objetivos y la forma de llevarlos a cabo se va a ver arrollado.