lunes, 29 de junio de 2015

Túnez KO, Grecia groggy

Arde el Mediterráneo

Arde el Mediterráneo 


El terrorismo islámico no da tregua y las autoridades españolas están en máxima alerta. Los yihadistas ya se han dado cuenta de que disparar contra el turismo -"sólo he venido a matar turistas" decía el pistolero tunecino devoto de Alá- es un objetivo apetecible por sus instantáneas repercusiones en las endebles economías de los países ribereños del mar más antiguo del mundo.

Y ya sabemos que el turista es como el cervatillo, despreocupado pero altamente asustadizo. Grecia no es un buen país para veranear este año, al margen del posible acuerdo o del caos que se avecine. Con los bancos gripados para los locales, los turistas no se van a sentir muy cómodos repatingados en sus tumbonas.
Atentado en Túnez

No todo lo que se avecina en la orilla septentrional del Mediterráneo va a ser positivo. Siguen afluyendo millones de turistas pero cada vez más baratos, según proclama el Banco de España. Algunos retuercen el argumento: hay más ingresos por turismo, en efecto, pero porque aumenta el número absoluto, mientras desciende el gasto por individuo. El año pasado los ingresos por turismo ascendieron a 48.928 millones de euros con 65 millones de turistas, lo que arroja un gasto de 754 euros por persona. O dicho de otra manera, el aumento del número de turistas subió un 7,1% y el gasto sólo un 3,9%, según Egatur.

A eso hay que sumar la devaluación del euro que hace que los que cambian libras o dólares acudan como moscas.


"En España, el turismo se encuentra altamente concentrado por país de procedencia, en la temporada estival y en determinadas áreas geográficas, siendo, por tanto, más vulnerable a la competencia de destinos con precios reducidos y menos masificados. En este sentido, el potencial de crecimiento del sector turístico en España vendrá determinado, más que por un aumento masivo en la llegada de turistas, por una mejora de la calidad que permita atraer nuevos segmentos con mayor capacidad de gasto, entre los que destacan el urbano y el de negocios, al tiempo que permita reducir la excesiva estacionalidad del sector."

Si a este paso nos quedamos sólos en el Mediterráneo como receptores de turismo barato, es decir insostenible, no va a ser ninguna bicoca a largo plazo. No lo dice Podemos, lo dice el Banco de España.