martes, 2 de junio de 2015

Cierre, despido y apertura

El annus horribilis de Malasya Airlines

El annus horribilis de Malasya Airlines

El público tiene la memoria flaca. Excepto los deudos, claro, de las 537 víctimas de los dos siniestros de la aviación en 2014, ambos de la compañía malaya. La compañía de bandera del país asiático cierra por quiebra tras la desaparición ¿forzosa? de uno de sus aviones, el MH 370, y el misilazo que la guerra entre Ucrania y Rusia le endosó a otro el MH17.

Pero ya andaba renqueante antes de esos dos sucesos que presumiblemente no se han debido ninguno a mala praxis de Malasya Airlines. No aguantó la subida de los carburantes y la competencia regional, aunque ahora parece que precisamente otra de las protagonistas de la zona, Thai Airways, también se tambalea y ha anunciado la clausura del único vuelo directo desde España a Tailandia para después del verano.

Y la transformación de una compañía en otra nueva, se hace al estilo "nueva economía". Se cierra una, MAS, se despide, se crea otra, low cost, MAS Bhd, y se contrata a los mismos por menos dinero y menos derechos. Una buena parte, 6000 del total de 20.000, se queda en la calle.

Si se entera O'Leary, el capataz de Ryanair, ahora que se enfrenta a una huelga de handling en España, cierra la actual y funda SlavesAir, o sea Air Kunta Kinte. Como esas otras que tienen TCP en exclusiva pero sólo por 100 días al año.