martes, 12 de mayo de 2015

Sentido Comú

Propuestas políticas para BCN

Propuestas políticas en turismo para Barcelona


Mientras Barcelona se ahoga de turismo, con los dos principales problemas centrados en los cruceros, -contaminación por fuel pesado, degradación de la ciudad y masificación de determinados barrios-, y los apartamentos turísticos que destruyen la convivencia y el tejido social y minan impuestos, Madrid se deja mecer en sus bajas cifras de visitantes narcolépticos y en la decadencia del PP en sus más de veinte años de indolente reinado, donde el liberalismo clama por el dolce far niente, excepto lucrarse de lo público y repartirlo con sus secuaces.

Así, la lista que parece tener más opciones de ganar en la capital catalana, Barcelona en Comú, sí tiene un programa y unas ideas claras, mientras Ahora Madrid o la alegre y relamiente muchachada de Ciudadanos, que no van a ganar ni de lejos a la Condesa, apenas balbucean cuatro tópicos sobre el tema.

La coalición de Ana Colau y la pintoresca monjita alférez  de origen argentino que ahora parece pasar al ataque contra sus antiguos amiguetes, afirma que el modelo barcelonés está fuera de control y aboga por un Plan Urbanístico. Pero mientras, suspendería nuevas licencias para alojamientos turísticos hasta que se establezca un marco regulatorio o para los que ellos propugnan, Bed & Breaksfast de tipo y propiedad familiar. Es decir, más regulación, recaudar impuestos, apoyar con todo tipo de iniciativas al comercio local, y destinar íntegramente la Tasa Turística al municipio y no a la Generalitat como sucede hasta ahora. También abogaría por la creación de un Consejo Ciudadano de Turismo.

Madrid no existeTambién critica "la presión del turismo, que ha hecho que espacios como la Rambla hayan perdido su condición central y simbólica para la ciudadanía, o que el número de terrazas se haya duplicado en la última legislatura", como símbolo de una campaña que se basaría en recuperar la ciudad como espacio público, para estar y convivir en lugar de pasar y consumir.

Toda una propuesta de una ciudad anegada por el turismo insostenible que aboga por lo público y no por el chanchulleo donde lo mejor que se espera en Madrid es que la nueva ordenanza de tráfico permita girar en prohibido a los taxistas y tirar motos de la policía y huir, siempre que se sea militante del PP, claro está