jueves, 7 de mayo de 2015

Ley de Viajes Combinados, solo para mayores

Ley de Viajes Combinados

La UE ni vence ni convence a nadie


La Ley de Viajes Combinados no convence a las agencias, sobre todo a las pequeñas y mixtas analógico-digital. 

Primero se ha estado especulando sobre qué es un viaje combinado según dónde y cuándo se compre. 

Luego se ha concedido prerrogativas a hoteles y compañías aéreas para organizar viajes en detrimento del negocio de toda la vida de las agencias, ya bastante mermado por la bajada de comisiones y la venta directa de touroperadores y aerolíneas.

Se refuerza la responsabilidad del organizador si la aerolínea quiebra, según denuncia CEAV, lo que penaliza una vez más al operador de viajes. Y el cliente podrá desistir si su paquete sube más del 8%, aunque tal subida se deba a la carestía del combustible.

Luego los grandes también ven inconvenientes para seguir vendiendo servicios básicos como adicionales. IATA también ha protestado porque, a su juicio, la ley no les permite vender, sería viaje combinado al combinar dos o más servicios, sus servicios complementarios, los famosos y muy rentables ancillary services, algo que también molesta y mucho a los hoteles.

Finalmente se quiere penalizar al organizador del viaje con pagar tres noches de hotel suplementarias a sus clientes en caso de catástrofe natural o atentado. ¿Se imaginan los burócratas de Bruselas lo que podría significar para una agencia pequeña de trekking por ejemplo, reservar y pagar tres noches de hotel en Kathmandú en las penosas circunstancias tras el terremoto?

Esta Ley no verá la luz en dos años como se promete. Y no aliviará la intrincada maraña legal de la normativa de viajes en Europa que penaliza al consumidor y al pequeño operador de viajes.