martes, 28 de abril de 2015

Aguirre desempolva la ley de vagos y maleantes

Aguirre-Cifuentes, la extraña pareja

Quiere acabar con la mendicidad que ahuyenta el turismo

La genética no falla. La señora condesa de Bornos quiere quitar de la calle a los pobres y los mendigos, resucitando el inequívoco aroma franquista de la Ley de Vagos y Maleantes, para que los turistas puedan solazarse en barrio de Salamanca sin esos molestos individuos.

También con el ánimo de favorecer el turismo y los relaxing café con leche de la Camarada Botella, aboga por reducir y regular las manifestaciones que tanto molestan a los turistas en sus actividades de shopping en la milla de oro.

Este parece ser el único debate a celebrar en Madrid sobre el modelo turístico, -ver la noticia sobre el que se celebrará en Barcelona-, y de ciudad que quieren sus habitantes. Por ahora la extraña pareja pareja Aguirre-Cifuentes no ha propuesto revitalizar como destino el Valle de los Caídos y hacer que los mendigos trabajen gratis en su mantenimiento. Pero no se descarta.