viernes, 20 de marzo de 2015

El discreto encanto de Túnez

Turismo insostenible

Anodino, sexagenario  y peligroso

España se frota las manos... como destino turístico. Cada vez que el terrorismo islámico realiza un atentado en su zona natural, España sube como destino. No hay más que esperar para que en Egipto se produzca otro contra intereses turísticos, como viene sucediendo desde hace 40 años y las visitas se limiten a cifras testimoniales.

Pero Egipto tiene unos atractivos punteros en el mundo, pirámides, el Nilo, la cultura, de los que carecen otros países como Túnez, el más civilizado, el único con una Primavera realmente democrática en un mundo islámico que no conoce y desdeña los valores de la Revolución Francesa.

Lástima del discreto encanto de los atractivos tunecinos, aptos para cruceristas sexagenarios y viajeros de baja intensidad, precisamente los más asustadizos. 

El modelo económico español, insostenible y cañí se robustece: turismo, camareros y ladrillo.