miércoles, 7 de enero de 2015

Spain is different... and cheap

Récord de visitantes low cost

El 2015 se las promete de fábula. Vendrán más turistas y por lo tanto subirán los ingresos. Pero como toda propaganda oficial, es parcialmente mentira. Sube el gasto porque vienen más guiris, pero el gasto medio por turista baja. Exactamente el 0,5%, cifras oficiales.

Y ello se debe en parte a que sube eso que los interesados en el negocio llaman "economía colaborativa" y otros, mercados desregulados y economía sumergida: taxis piratas que llaman Uber, habitaciones y apartamentos en negro que llaman Airbnb, viajes combinados organizados por cabildos y chiringuitos sin licencia de agencias.

Como bien dice Gregorio Martín Quetglas en su esclarecedor artículo Digitalización y desempleo, el nuevo orden: "Al preguntarse ¿tendrán empleo quienes hagan Apps para Apple, conduzcan para Uber, sean hoteleros Airbnb, etcétera? Decidieron que sí. En España esta desintermediación se practica a lomos de la economía sumergida, propia del desempleado desesperado, y de la autosatisfacción de un usuario, cada vez más ocupado y menos empleado.".

Y somos casi mono cultivo. La mayoría de nuestros visitantes proceden de Europa, el 82%, que celebran su cada mayor miedo al Islám tostándose en las playas ibéricas. Los rusos han desaparecido debido a la bajada de su moneda y sólo se les sigue viendo por Marbella eso sí, con sus maletines bien repletos de rublos de segunda mano. Los chinos ni se les ve ni se les espera, por no hablar de indios y el resto de turistas de países emergentes de moneda debilitadas por la última jugada de Arabia Saudí y sus huestes wahabitas.

Los españoles viajan cada vez menos por territorio propio. Según el último informe de Familitour en el último agosto la bajada alcanzó un -5,6%. La buena noticia es que el turismo emisor subió una cifra análoga.

Para concluir vamos en el buen camino. Acabaremos siendo un país de camareros, mano de obra particularmente descualificada que admite a cualquiera que sepa llevar una bandeja con algo de garbo y esté dispuesto a pechar con empleos basura, horas sin cuento y salarios ridículos. La hostelería ha sido la actividad que más empleo ha generado en la triunfal última entrega de los datos sobre el paro

Desde luego, los datos que nos llegan sobre los países ribereños del Mediterráneo nos hacen sumirnos en esa pesadilla de turismo insostenible que hace rugir de entusiasmo a los depredadores de la Costa Esqueleto. Al final amnistiarán el Algarrobico.