jueves, 4 de diciembre de 2014

Las agencias, entre la espada y la UE

La UE dispara en un pie contra las agencias de viaje

La directiva de viajes combinados muy criticada

La intermediación vive tiempos difíciles y como bien afirma Paul Saffo, gurú de Inteligencia Artificial de la Universidad de Stanford, "nombre algo que no pueda hacer un robot y le demostraré que está equivocado". Y desde luego, manejar viajes e intangibles es algo muy apropiado para Internet.

De esta manera, la regulación se impone. Unos niñatos que viven en el Valle del Silicio, al lado de un desierto californiano, pueden inventar una "apli"  muy kul (sic) que consiga erradicar a los taxistas -y de paso que te espíe todo tu teléfono móvil incluidos tus correos-, pero estaría bien que pagaran impuestos y que los coches y los conductores tuvieran algún tipo de supervisión.

Las agencias, a través de su lobby europeo, la ECTAA están trinando -y no sólo por Twitter- por la nueva regulación sobre el viaje combinado que se cuece en Bruselas. Cada día se estrecha más el territorio considerado viaje combinado, que es terreno vedado sólo para agencias. Los lumbreras europeos contemplan que aerolíneas y hoteles, por ejemplo, puedan organizar otras actividades, como visitas y excursiones. Y que se pueden agrupar servicios sueltos que se compran en diversas webs.

Además, se van a primar los intereses de los consumidores frente a los organizadores. Podrán desistir del viaje en las primeras 24 horas sin coste, o cancelar sin penalización en caso de fuerza mayor, enfermedad o muerte, casos que hasta ahora se cubren con los seguros de anulación.

Y mientras, sigue subiendo el intrusismo, disfrazado por ejemplo de organizador de eventos en Facebook. 

O la revista Hosteltur y sus alegres batallones de becarios considera en su último número, con elevada miopía por no decir otra cosa, que no existen las agencias con producto propio, por lo que no puede existir agencias low cost...

Lo dicho, la intermediación se nos muere. Queda innovar y producir. Que no es poco.