miércoles, 15 de octubre de 2014

La contaminación de los cruceros ahoga Barcelona

El fueloil pesado es gravemente cancerígeno

Turismo Insostenible (*)

El modelo turístico español, junto con su primo hermano, la especulación inmobiliaria y el ladrillo de las costas, es altamente depredador. Toma el dinero, arrasa y corre. Barcelona se ahoga en medio de la especulación, el desmantelamiento de los barrios, las hordas de turistas tóxicos y los gases altamente cancerígenos que emiten los cruceros que llegan a la ciudad, cada vez más masivamente.

El puerto de Barcelona ha pasado de recibir 0,6 millones de cruceristas en el año 2000 a 2,6 millones en 2013. El 18 de mayo 2014, Barcelona superó el récord anual de cruceristas en un día, con la llegada de 7 cruceros con un total de 31.600 pasajeros. 

El nivel de  gases de escape de los cruceros en las terminales del puerto ha hecho saltar todas las alarmas sobre contaminantes atmosféricos. Las organizaciones ecologistas y vecinales han detectado niveles elevados de partículas en suspensión, componente cancerígeno clasificado por la Organización Mundial salud (OMS) como de nivel 1, el más alto de la escala. Los barcos consumen fueloil pesado, que contiene hasta 3500 veces más azufre que el diésel que utilizan camiones y coches y los barcos paquidermo mantienen los motores en marcha para proporcionar energía a la nave, denuncian la Federación de Asociaciones de Vecinos y Vecinas de Barcelona, Ecologistas en Acción y la alemana Unión para la Conservación de la Naturaleza y la Biodiversidad (NABU) ante la celebración del Congreso Green Port precisamente en la ciudad en estas fechas.

Nuestra salud no se puede poner en juego", dijo Lluís Rabell, Presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos y Vecinas de Barcelona al periódico digital Nueva Tribuna. "Además de replantearse el modelo turístico de la ciudad, la administración tiene que tomar medidas inmediatas contra la contaminación causada por los cruceros", añadió Rabell. 

Por su parte María García de Ecologistas en Acción señala en el mismo medio:  “Si un crucero quiere entrar al puerto de Barcelona se le debería obligar a utilizar las mejores tecnologías disponibles para la reducción de emisiones como los filtros de partículas y los catalizadores SCR, el uso de combustibles menos contaminantes y la conexión a la red eléctrica cuando está en puerto. El Congreso GreenPort debe utilizarse para abordar este grave problema o de lo contrario no merece ese nombre".

Como si no fuera suficiente con la charlotada que está montando Mas y el Gran Pujoletti a los sufridos barceloneses...

* Primero de una serie de artículos sobre Turismo Insostenible