viernes, 5 de septiembre de 2014

Las agencias entre la realidad y el deseo

Las agencias de viajes entre la realidad y el deseo
El antiguo Halcón Viajes de la calle Princesa en Madrid

Desciende la facturación en el primer semestre

Los datos del INE son muy claros. La interesada visión que se ofreció antes de la temporada alta era ficticia, más deseo que realidad. Y el hecho de que una gran parte de los españoles hayan elegido proximidad -costas, islas, pueblos de familiares-, no ha hecho más que añadir yesca al fuego.

Mayo y junio, plena temporada alta, sobre todo para los emisores, agencias y mayoristas, que es cuando venden sus viajes de verano, han sido catastróficos. Según el INE, en mayo las ventas bajaron un 3,6% respecto al año pasado, y en junio más, un 4,3%. 

Con las ventas de todo el semestre, Semana Santa incluida, el crecimiento interanual ha sido de un escasísimo 0,2%, sobre las cifras del escuálido 2013.

Y según publicó Hosteltur hace unos días, a los agentes-francotirador que venden desde casa amparados o no por una licencia, no les va mejor. En Francia acaba de cerrar una red, Twim Travel, de 50 agentes que trabajaban por su cuenta y desde sus domicilios.

El consumo no repunta, la crisis continúa en su retorcido recorrido, el Banco Central sigue interviniendo ante el nuevo parón y estos son los frutos de la recesión. Por mucho deseo que se tenga de remontar.