martes, 26 de agosto de 2014

Demasiado viejo para volar... en Occidente

No disparen sobre el pianista

Nuevas pistas sobre el accidente

Descartada la posibilidad de un atentado y confirmado el dato de que una de las cajas negras no funcionaba antes del accidente, la que graba las conversaciones de la tripulación, se confirma que el avión volaba a 740 kilómetros por hora cuando cayó de forma brusca contra el suelo. 

Como es sabido entre los profesionales de la aviación, según nos confirma un comandante actualmente en retiro "las cenizas volcánicas o la arena en suspensión paran las turbinas sin posibilidad de volverlas a encender", lo que pudo convertirse en la causa principal del accidente.

No disparen sobre el pianista


8 de agosto.-Los expertos franceses que han estado en la zona donde se estrelló el avión de Swiftair MD 83 con seis tripulantes españoles entre las 116 personas que iban a bordo, acaban de apuntar algo malévolamente que el aparato podría haber sido derribado.

En efecto la zona del norte de Mali es un caos desde la irrupción de las tropas francesas para frenar el avance de Al Qaeda en el Magreb y asociados, y las mafias locales de traficantes de personas y drogas.

El responsable de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Malí (Minusma), Bert Koenders señaló que “hay implicadas muchas comunidades, muchos intereses y muchos traficantes de droga”. 

Y con el estruendo del derribo del vuelo de Malasyan MH17 aún resonando en nuestros oídos, podría darse la circunstancia de que cualquier accidente aéreo en zona conflictiva pasara a convertirse en sospechoso de derribo, ocupando la aviación civil el lugar del pianista de los antiguos salones del Oeste. 

Sin embargo lo que parece claro es que el aparato, fabricado en 1996, estaba considerado demasiado viejo y frágil para volar sobre todo en una zona de grandes turbulencias generadas por los choques de las masas de aire tropical continental, caliente y seco, contra el aire tropical marítimo, fresco y húmedo.

Y desde luego el avión no era precisamente un Ferrari de los aires. El  McDonnell Douglas MD83, con matrícula española EC-LTV había prestado servicio con anterioridad en otras cuatro aerolíneas, Heliopolis Airlines, Ansett Worldwide (AWAS), Avianca, vuelve a AWAS, Austral Lineas aéreas y por fin Swiftair en 2012.

El SEPLA denunció que la aerolínea española convierte las cabinas de los aviones en autoescuelas del aire, pagando unos sueldos a los copilotos por debajo del mileurismo, lo que los copilotos llaman "pagar por volar".

En definitiva, un avión viejo, una tripulación cansada con unos horarios y planes de vuelo denunciados poco antes de la catástrofe por ellos mismos, unas condiciones de trabajo muy precarias y una zona de conflicto.

Ya sólo falta que Obama y sus incondicionales de la Unión Europea le echen la culpa a Putin y sus huestes prorusas, convertidas por mor de Merkel y sus intereses en Ucrania, en el otro vértice del Eje del Mal.

Como siempre, deberíamos prestar más atención a quien le va a tocar pagar las cuantiosas indemnizaciones dependiendo de las causas del siniestro. Eso siempre da muchas pistas...