viernes, 8 de agosto de 2014

Lucha de clases a bordo

Ultra low cost contra super premium

Ultra low cost contra Super Premium


Hace ya tiempo que el payaso de los aires, Michael O'Leary, el CEO de Ryanair, anunció asientos tipo sillín de bici o pagar por ir a los lavabos. Hoy se hace eco Hosteltur de que la cosa va en serio, con patentes registradas de nuevos modelos de asientos, tipo sillín de bicicleta, -de las malas-, o las nuevas medidas de Boeing de meter 11 asientos más en su ya incomodísimo 737 Max 8 de fuselaje estrecho.

Por otro lado, las clases superiores, las primeras o primeras premium, suben de categoría de forma rampante: Lufthansa anuncia humidificadores especiales para ellos, Emirates ha instalado duchas a bordo, Air France dedica dos metros de largo al asiento cama de su primera o Etihad toda una suite.

¿Volverán los tiempos del Titanic en que vuelen juntos los ricos de primera y los pobres de low cost? ¿Kate Winslet tumbada en su suite y Leonardo di Caprio en su sillín bicicleta?
¿Habrá chalecos salvavidas para los viajeros low cost?
¿Habra vigilantes jurados en los aviones para impedir abordajes  de las clases superiores?

Claro que Pablo Iglesias y sus huestes de Podemos no podrían protestar contra la mejora del aire en primera clase: el gobierno bolivariano de Venezuela cobra un impuesto, 127 bolívares, por respirar mejor aire en el aeropuerto de Caracas.