miércoles, 25 de junio de 2014

Ni industria, ni turismo, contaminación

El Supremo rechaza los recursos contra las prospecciones canarias

El Ministro del Ni Ni elige siempre lo peor. Del no hacer nada en cuanto a turismo se refiere a apostar siempre por la actividad más contaminante, peligrosa y dañina contra la población y los intereses generales y del planeta, siempre y cuando favorezca a las corporaciones que estructuran el gobierno del PP. Y con la mayoría absoluta otorgada con largueza por los votantes y los abstencionistas de 2011, nombran jueces, magistrados, árbitros de fútbol, aforan a su perro si es necesario y protegen con sus escoltas los pecadillos botelloneros de sus vástagos.

Soria, el otro Soria, el menos gracioso de los dos, es un personaje altivo, incompetente y pagado de sí mismo que sirve bien al gallego, rey de los mediocres, poderoso contra los débiles, débil contra los poderosos, que le puso ahí. Su origen canario no le ha evitado perjudicar a su tierra con unas prospecciones delirantes cuyo inocuidad medioambiental dice garantizar. ¿Con qué? ¿Con un seguro contra los hilillos de plastilina? 

Sólo la suerte podría salvar a Canarias. Y los votos, claro, pero no parece que los votantes de la mayoría silenciosa estén por la labor.