martes, 1 de abril de 2014

Algunas notas, politícamente incorrectas, sobre el MH370

Lo que no dicen los periódicos

Lo que no dicen los periódicos


Si no fuera por las 239 personas desaparecidas, el caso del MH370 podría calificarse de cachondeo. 

Porque tras tres semanas de búsquedas satelitales, de mentiras y verdades a medias, de desinformación interesada y de ocultamientos conspiparanoides también interesados, hay varias notas que los periódicos no se atreven a señalar.

En primer lugar hace décadas, muchas décadas, que los malasios y los chinos andan a la greña. En Malasia hay leyes claramente discriminatorias contra la minoría china para impedir que ésta se haga con el control económico del país. Y esto no es nuevo ni exclusivo de Malasia. También pasaba en Indonesia y sigue pasando. Los sultanes javaneses trazaban un círculo en sus ciudades, el kratón, donde no podían establecerse los inmigrantes chinos. No hay más que leer las obras del javanés Pramoedya Ananta Toer que a mediados del siglo pasado ya denunciaba este tema.

Por no hablar de los vietnamitas, que tras sufrir varios intentos de invasión militar a través de los siglos, se han dado cuenta que la invasión pacífica es mas difícil de rechazar.

Segundo, como ya sabemos, los sistemas de control de los aeropuertos son ineficaces, estúpidos y molestos. Como los sistemas de seguimiento de los aviones, sólo que estos son menos molestos para el viajero, aunque no menos ineficaces. Es decir, como son caros, no se implementan y luego se gastan millones en búsquedas desesperadas.

Tercero, en el hipotético caso de suicidio del o de los pilotos, estaría bien saber cuántos más se han producido en los últimos años. Es decir, que tampoco estaría mal que los pilotos estuvieran sometidos a más controles y menos presiones para que trabajen más y cobren menos.

O para evitar que sus creencias fundamentalistas les lleven a inmolarse con todo el pasaje incluido, en busca de las 72 vírgenes prometidas. 

Por cierto, harían bien en tenerlo en cuenta las aerolíneas de los países árabes, tan en expansión hoy en día, o de mayorías musulmanas. Y los viajeros de estas compañías. Porque no hablamos sólo de los pilotos, casi siempre occidentales en las compañías árabes, sino de todo el personal que está íntimamente en contacto con la seguridad de las aeronaves.