lunes, 30 de diciembre de 2013

No es año para supersticiosos

Un año de cambios a peor

Resumen de 2013: un año de cambios (a peor)

Los supersticiosos tenían razón, el 13 es agorero y este año que está a punto de concluir ha sido nefasto. Nadie se ha salvado de la quema.

Barceló lo inauguró cerrando su colaboración con las franquicias pobretonas de National Geographic previo al primer terremoto, la compra fallida de Orizonia por Globalia,  antes de que (In) Competencia lo abortara. Carlyle salió huyendo con su dinero, los clientes se quedaron sin sus depósitos y los trabajadores sin sus puestos de trabajo. Una operación de libro. De libro sirlero, claro.

Después de querer comprar las agencias de Vibo y todo el paquete de Orizonia, Hidalgo se divorció, planteó un ERE en Halcón, ofreció a las agencias más ruinosas franquiciarse, cerró a manotazos el conflicto con sus pilotos, su hijo Javier le tuvo que vender sus acciones a Matutes y tras alardear de aerolínea a costa de Iberia, ahora quiere sacar el grupo a Bolsa. Halcón acabó el año organizando una especie de Fam Trip cutre en Talavera.

Y a final de año nos enteramos que Blesa, el mamporrero de Aznar, se empeñó en vender Iberia a Willie Walsh desdeñando dos ofertas españolas. Mientras tanto la antigua aerolínea de bandera, emprendía su guerra particular de baja intensidad, acuciada por su apocalipsis de pérdidas de 700 euros por minuto, planteaba un ERE salvaje, firmaba una paz falsa con los sindicatos, cambiaba de logo, despedía a Vázquez el Atildado y permanecía en la T4 remoloneando.
Blesa, el mamporrero

Vueling también cambiaba de dueño, -igualmente pasaba a ser de la pérfida Albión, digo British Airways- y de presidente, Piqué el Reverencioso, que buscaba Consejo donde aposentarse.

Ryanair, la aerolínea basura, también cambia de rumbo afectada por la bajada de beneficios y manda a O'Leary al cuarto oscuro. Quedan prohibidos los latigazos a bordo.

Mientras, el fuego racheado cerraba Nobel y Angalia y plantaba un ERE en Eroski antes del desplome del Grupo Mondragón; de Kuoni salían los suizos como alma que lleva el diablo, y ¡cielos! El Corte Inglés trastabillaba. Agobiado por la deuda y el peso agobiante de sus ladrillos, su financiera pedía árnica y la compraba el Santander, y su sección de Viajes, el buque insignia, cerraba con un descenso significativo de ventas. Al final, de la mano de su pseudo sindicato amaestrado, el SPV, reducía salarios y jornada en lo que UGT denunciaba como un ERE encubierto e ilegal.

El gracioso y el que no lo esEl emisor, dejado en caída libre por el Gobierno, el de los dos Sorias, arrostraba también el peso de la burbuja ladrillera y perdía casi 5000 agencias desde el 2007; los viajes al extranjero de los españoles no hacían más que bajar y la dieta le sentaba fatal, volviendo desde el raquitismo de antaño a su actual estado anoréxico. Miles de despedidos o agentes autónomos se quedaban en sus casas haciendo de francotiradores a golpe de teléfono y email.

Hasta luego, Lucas, le dijo Pullmantur al rey del dumping, tras dejar su juguete, Nautalia, en paños menores y con una deuda de más de 30 millones de euros. Pero la crucerista también cogía las de Villadiego y tras un feroz ERE, se retiraba a Panamá, tierra de piratas.

Precisamente el grupo Prisa acababa de cerrar un acuerdo de colaboración precisamente con Nautalia para vender viajes en sus medios, tras fracasar estrepitosamente un anterior acuerdo con Nuba, el operador jipipiji.

Lonely Planet, la mítica editorial de guías de viaje australiana pasaba a mejor vida, digital y gringa, queremos decir.

El rey de las búsquedas seguía provocando escalofríos de pánico en el sector con sus nuevo juguetes, Google Flights y Tour Builder que se unía a Google Hotels.

Diaz Ferrán en Soto del RealPor su parte el turismo rural dejaba de ser un lavadero de dinero opaco y se queda solo, fané y descangallado.

Y concluimos hablando del Gobierno. La infinita chapuza del IVA turístico acaba en los tribunales europeos, nos reímos mucho con nuestra políglota alcaldesa que se las apañó estupendamente para hacer un ridículo olímpico, y Eurovegas y sus gansters de opereta se reían a su vez del presidente madrileño tirándole un corte de mangas desde Macao. Madrid, inundado de basura y de turismo de Botellón se quedaba prácticamente sin visitantes.

No todo han sido disgustos. Diaz Ferrán sigue en la cárcel. A la espera del indulto de sus amiguetes, nos tememos.

Pero el 2014 será mejor porque peor, imposible. Bueno, menos Fitur 2014 que será peor que el anterior para no perder la tradición.

Para todos, mucha suerte. La vamos a necesitar.
alfonso ormaetxea