miércoles, 30 de octubre de 2013

Que tiempo tan feliz

Royal Caribbean huye, ¡cobarde!


El principio que rije en Bolsa, comprar en crisis, vender en bonanza, sin duda fue despreciado por los que hoy ponen pies en polvorosa.

Ayer fue Carlyle, que compró Orizonia a Iberostar por 847 millones a crédito, cobró sus honorarios y dividendos y huyó dejando miles de desempleados y una quiebra de manual.

Hoy es Royal Caribbean que compró Pullmantur por 700 millones de euros al presidente de la patronal hoy en prisión, Diaz Ferrán, y en la actualidad afronta una huelga, un ERE y vende al peor postor todo el grupo, incluido el pecio de Nautalia de Lucas, el hombre Teflón, -nada se le pega de su época en Marsans- que eso sí, continúa con su inveterada costumbre de vender a pérdidas, para arrasar al enemigo... y al amigo, hoy en alianza con el grupo Prisa.

Como decía Rockefeller, cuando mi chófer compra en bolsa yo vendo. Y viceversa.