lunes, 22 de julio de 2013

Lonely Planet, fin de viaje

Yellow Bible, Lonely Planet

La mítica editorial de viajes en la encrucijada


A principios de los ochenta éramos pocos los que la conocíamos en este país, como pocos éramos los que hablaban o leían inglés. Empezamos como la propia editorial, con la Yellow Bible, la guía definitiva del Sudeste Asiático para mochileros con encanto, que huían de la caspa posfranquista algunos, del desencanto político los menos, de la petarda Movida los más tardíos.

Y ahora la editorial tras alumbrar los viajes de varias generaciones de todo el mundo y en muchos idiomas, afronta un cambio de dueños, a manos de un millonario de Nebraska y su compañía NC2 Media, y una profunda crisis que ha supuesto despidos masivos en su sede de Melbourne y el anuncio de que "iba a dejar de producir contenidos para centrarse en lo digital". 

Ciertamente la locomotora digital está arrasando el mundo editorial y afecta particularmente el sector de las guías de viaje, -por no hablar de los mapas y la cartografía-, que no es más que una gigantesca base de datos. Y hoy en día el modelo digital apuesta por la cantidad y no la calidad. Así es difícil competir con Trivago, TripAdvisor, Expedia y otros gigantes de la red.

¿Hacia donde caminarán las grandes editoriales de viajes? ¿Hacia la cantidad o la calidad? ¿En qué dispositivos? ¿Con autores o con máquinas? ¿Con algoritmos o con criterios editoriales? ¿Con estrellas Michelín o con "Me gusta"? ¿Ubicuas, de pago, gratis, piratas, de comunidad..?

Todo está por ver, pero una estrella se apaga, la misma que tantas veces guió nuestros pasos por este solitario planeta. Mientras pensamos en la crisis y el nuevo paradigma, queda el hastag en Twitter para asomarnos al cambio y decir adiós:  #lpmemories