miércoles, 20 de febrero de 2013

Regreso al pasado

El emisor, un espejismo de libro

El cierre de Orizonia junto con las últimas defunciones, Talonotel, Happy Cruises, Nobeltours, Travelider, Marsans, Spanair, Terminal A, no hace más que atestiguar que las aguas del turismo emisor vuelven a los cauces de antes de la burbuja inmobiliaria, que propició el espejismo de que al fin los españoles iban a viajar como sus pares europeos.

Eran los felices tiempos de "me voy de viaje este fin de semana, aunque no sé dónde" y de las bolsas de plástico llenas de billetes de alta denominación. Corría el 2007.

Hoy, tras la desastrosa campaña del 2012 coronada por la navidad más ceniza de la historia reciente del país, el gasto patrio en el extranjero vuelve a los niveles de 2005, antes de que la burbuja comenzara a inflarse. Ver el gráfico (en la imagen, pinchar para ampliar) elaborado por Hosteltur con datos del Banco de España.

Y si primero quebraron las agencias de viaje, que llegaron a proliferar como los champiñones, con más de 12000 en todo el territorio y hoy no llegan a las 8000, lógicamente el derrumbe acabó alcanzando a los "gigantes" con más músculo financiero, o con más capacidad de enmascarar la crisis, con sus pies de barro, o de Diaz Ferrán.

Algunos sitúan el final del túnel en el último trimestre de 2013. Otros lo fían tres años más tarde. El caso es que nunca se repetirá la situación que se vivió en los locos años de la burbuja, los años en que se vendió peligrosamente...