miércoles, 20 de febrero de 2013

Orizonia mutis


Reparto de la herencia con el cadáver caliente

Mientras los trabajadores reciben la noticia de que sólo quedarán 800 y sin ningún derecho, incluida la antigüedad, se empieza a repartir los bienes del pecio Orizonia.

Luabay para Globalia, que se lo había ya quedado como prenda del préstamo efectuado cuando alardeó de comprar Orizonia.

Parte de Orbest y parte de Vibo se lo quedará otra empresa, presumiblemente Barceló. Ahí se quedan los 800 trabajadores, sin antigüedad, por supuesto.

Y Carrefour, que anda loca por conseguir franquiciados, sin mucho éxito, por cierto, se ha tirado en plancha sobre lo que quedaría de la red Vibo, ofreciéndoles sus servicios e "invitándoles" a que entren en su red.

Mientras, el otro Soria, en un alarde de hiperactividad intelectual ha manifestado  que el cierre de Orizonia es "una muy mala noticia", porque "era un empresa muy importante". 

Sin comentarios...

Y por cierto, ¿qué será del inefable Antonio Peregrín, ex fundador y enterrador de Nobel reciclado en Orizonia hace menos de un año? ¿Se quedará en el grupo de los 800? ¿O irá a enterrar otra empresa del sector? Da un poco de yuyu...