jueves, 21 de febrero de 2013

El pastel de Orizonia al descubierto


Un "competidor" pidió contundencia a Competencia

El caso Orizonia está lejos de finalizar. Ahora se descubre que según la propia Orizonia, la decisión de Competencia de pasar a la segunda fase el expediente de la compra por parte de Globalia, fue a raíz de una denuncia realizada "por un competidor", del que no han revelado el nombre.

Según informa Agenttravel, Grimalt, coordinador de USO, ha censurado la "falta de ética profesional absoluta" de Barceló porque los trabajadores de Vibo que se quedasen lo harían "sin antigüedad".

Precisamente el grupo Barceló ha cerrado la madrugada de este miércoles un preacuerdo para adquirir la filial portuguesa de Orbest (cuatro o cinco aviones) y 155 agencias de Vibo Viajes, muchas de ellas franquiciadas. Los trabajadores de Orizonia se integrarán en el grupo Barceló sin antigüedad ni otros derechos adquiridos. El acuerdo está sujeto a la aprobación de bancos y acreedores, según confirmó Orizonia en un comunicado

El grupo Barceló tiene un historial de errática deriva. Hace pocos meses suspendió anticipadamente su colaboración con las tiendas de National Geographic que han resultado un fracaso en todo el mundo.
Hace también un puñado de días fracasó su intento de compra de Orizonia, entre otras razones porque su máximo responsable, Gabriel Subías, fue presuntamente vetado por los acreedores de Orizonia, al haber sido anteriormente máximo ejecutivo de Orizonia de donde salió expulsado con cajas destempladas. Dulce debe ser el sabor de la venganza.

Centenares de clientes con depósitos pagados directamente a agencias del grupo, fundamentalmente Vibo,  -que antes de adoptar el ridículo nombre en una costosísima operación de marketing, se llamaban Viajes Iberia-, se quedarán sin su dinero y sin su viaje ante la falta de legislación al respecto. La denunciada ausencia de medidas de caución por parte del gobierno de turno hace que una vez más, tras Air Madrid, Spanair, Marsans..., los consumidores se vean desamparados, defraudados y absolutamente indefensos.

El culebrón continuará...